Se intensifica la lucha para crear agua en Sonora, México, no para compartir la escasez

10 de junio de 2013

8 de junio de 2013 — En el momento en que se agudiza la sequía en grandes regiones del oeste de Norteamérica, el Movimiento Ciudadano por el Agua, la tribu Yaqui y amplios sectores políticos en el estado Sonora, en el noroeste de México, luchan por una política de agua racional y competente, y han llevado la lucha hasta la Presidencia de la república para forzar a que se tome una decisión.

Sonora es uno de los estados agrícolas más importantes de México afectados por la sequía. Durante años, el movimiento de LaRouche en el estado ha educado y movilizado a un sector significativo de la ciudadanía en torno a la urgencia de resolver el problema de la escasez de agua, que es cada vez más grave, mediante las soluciones paralelas de la construcción del largamente demorado Plan Hidráulico del Noroeste (PLHINO) que involucra a tres estados del país para llevar agua desde las cuencas de los ríos del centro del país; al mismo tiempo han propuesto la construcción de plantas nucleares para la desalación de agua de mar. El actual gobernador del estado, Guillermo Padrés, y los intereses financieros y del Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF, por siglas en inglés) que están detrás de él, en cambio, tienen la intención de tomar agua de la región agrícola del sur del Estado, ya afectada por la sequía, para transferir agua desde el Río Yaqui hasta la capital del estado, Hermosillo, mediante un nuevo acueducto, hasta que se agote el agua en ambos lados.

El enfrentamiento entre esas fuerzas está llegando a un punto crítico. El 8 de mayo, el Tribunal Supremo de Justicia de la Nación confirmó una medida cautelar de primera instancia en contra de la construcción del acueducto, hasta que se tomen en cuenta las inquietudes de la Tribu Yaqui. El 21 de mayo, la Tribu Yaqui publicó una carta al Presidente Enrique Peña Nieto como remitido de plana entera en el diario nacional Reforma, donde hacen un llamado al Presidente a que obligue al gobierno estatal a cumplir el fallo del Tribunal. Hay un consenso pleno entre el pueblo yaqui en contra de la idea de sobreexplotar una cuenca hidráulica que ya está sobreexplotada y que se pronostica un mayor déficit.

"El acueducto es la representación emblemática del abuso de poder y del desprecio por la ley, de quienes se empeñan en llevar a los extremos una política económica que impide la gestión de más agua, como la desalación y el PLHINO, al tiempo que quiere hacer valer criterios especulativos sobre un recurso estratégico para el desarrollo y el bienestar de los pueblos", dice la carta.

Seis días después se realizó un mitin, el 28 de mayo en Ciudad Obregón, centro de la zona agrícola del sur del estado. Ahí se congregaron 20,000 personas en oposición al acueducto, incluyendo al alcalde de la ciudad y otras personalidades políticas, y el Movimiento Ciudadano por el Agua propuso una resolución que se adoptó por todos los asistentes, para iniciar un bloqueo indefinido de tres vías de comunicación cruciales en la región, hasta que intervenga el gobierno federal en el asunto.