Griterío por los estallidos de la burbuja global

13 de junio de 2013

13 de junio de 2013 -– Los mismos especuladores que se están deshaciendo de sus valores de la Tesorería de Estados Unidos también se están manifestando en los llamados mercados emergentes que están experimentando una fuga de capitales recientemente. Después del estallido de 2008, el flujo de capitales golondrinos a los mercados emergentes se duplicó, de $4 billones a nivel mundial a $8 billones actualmente. Ahora ese dinero está saliendo de nuevo de esos países de Iberoamérica, Asia y Europa Central.

"Los signos de una desaceleración económica que vienen de China y los indicios de que la Reserva Federal podría reducir el ritmo de sus compras de bonos por $85,000 millones al mes, ha disparado una corrección aguda en los mercados emergentes", escribe el diario londinense Financial Times del 11 de junio, pero hace sus propias especulaciones en cuanto a las "causas". Desde hace tiempo se ha señalado que en el momento en que la Reserva Federal de Estados Unidos deje de imprimir los $85,000 millones para dárselos a los bancos a cambio de su papel tóxico (la llamada Emisión Cuantitativa, o EC), y que la Reserva empiece a poner en el mercado ese papel de regreso, se hundirían los mercados. Ahora, el solo rumor de que la Reserva supuestamente contempla hacerlo en algún momento, ha generado supuestamente esa reacción.

En Brasil, cuyo sistema financiero ha estado fomentando el acarreo de fondos, el mercado de valores perdió 2.6 % el martes, con lo cual la caída acumulada llega al 20% del pico que alcanzó hace un año. Supuestamente la caída se debió a que en Brasil hay la preocupación de que la Reserva Federal podría reducir su política de Emisión Cuantitativa y que eso podría afectar el flujo de capitales hacia Basil. Brasil depende tanto de ese flujo de capitales especulativos, que redujo el impuesto a la entrada de capitales.

El comentarista de la City de Londres en el diario Daily Telegraph, Ambrose Evans-Pritchard, aporta los siguientes datos en su columna de ese día, sobre "el flujo acumulado de capital ha sido del 60% del PIB en Líbano, 58% en Bulgaria, 56% en Hungría, 50% en Ucrania, 48% en Polonia, 42% en Chile, 39% en Rumania, 32% en Malasia, 28% en Tailandia y 26% en Turquía, para nombrar a algunos".

Evans-Pritchard cita a un ex funcionario del FMI, Stephen Jen, que ahora trabaja en SLJ Macro Partners, y quien "prevé un 'frenazo abrupto' " en el momento en que los fondos de los mercados emergentes se reduzcan abruptamente y los especuladores corran buscando la salida. "Mr. Jen dice que el flujo de dinero antes de 2007 fue 'atraído' por una historia de crecimiento genuino, pero lo que ha pasado desde entonces es diferente. El dinero ha sido 'empujado' fuera de occidente por la EC de Estados Unidos y Gran Bretaña, o por el estímulo de emergencia en Europa, de manera que la liquidez se distribuyó por todo el sistema global. Es de 'inferior calidad', 'veleidoso', y muy probable que 'se devuelva totalmente' ".

Evans-Pritchard también se une a los nerviosos que especulan sobre las causas de lo que sucede, y agrega que "la elección del momento está en manos de [el presidente de la Reserva Federal, Ben] Bernanke, pero ya las tuercas se aprietan para algunos en Asia, América Latina y el Medio Oriente mientras que se desinflan las mercancías".