Obama opta por la Tercera Guerra Mundial en contra de la oposición de Dempsey

14 de junio de 2013

14 de junio de 2013 — La principal razón de por qué Estados Unidos no ha adoptado un papel militar más prominente en Siria se debe a la oposición constante del Estado Mayor Conjunto de EU, encabezado por su jefe, el general Martin Dempsey. Sin embargo, el jueves en la tarde, la Casa Blanca, en boca del Asesor de Seguridad Nacional, Ben Rhodes, anunció que habían llegado a la conclusión de que el gobierno de Assad en Siria había utilizado armas químicas responsables por la muerte de entre 100 y 150 sirios. "El presidente ha dicho que el uso de armas químicas iba a cambiar sus cálculos y así ha sido", le dijo ayer Rhodes a los reporteros. Por lo tanto, "el presidente ha aumentado el suministro de ayuda no letal a la oposición civil y ha autorizado también la ampliación de nuestra asistencia al Consejo Militar Supremo". Sin embargo, Rhodes no especificó que tipo de ayuda militar se le iba a enviar a la oposición, lo cual no evitó que el descocado senador John McCain (republicano por Arizona), quien había sido notificado con anticipación del anuncio, dijo que ya iban en camino las armas estadounidenses para los rebeldes.

Lyndon LaRouche, después de escuchar el informe sobre los supuestos desacuerdos entre los asesores de seguridad nacional de Obama sobre el aumento de la intervención militar de EU en Siria, dijo que la cuestión no se trataba sobre armar a los rebeldes sino sobre una Tercera Guerra Mundial. Dempsey y los Jefes del Estado Mayor, dijo LaRouche, entienden que se trata de una Tercera Guerra Mundial y por lo tanto no pueden retroceder en su oposición.

El miércoles en la tarde, Associated Press informó que los principales asesores de seguridad nacional de Obama se reunieron en la Casa Blanca pero que no se pusieron de acuerdo ni sobre armar a los grupos rebeldes, ni sobre el establecimiento de una zona restringida de vuelos. Obama no estuvo presente porque estaba volando de Massachusetts a Florida, pero se esperaba que estuvieran presentes tanto Dempsey como el secretario de la Defensa Chuck Hagel. "A pesar de que durante semanas se ha prefigurado una posible movida hacia ayuda letal, los funcionarios dijeron que algunos funcionarios de la Casa Blanca, el Pentágono y la comunidad de inteligencia siguen indecisos sobre abastecer con armas, municiones y algún otro apoyo letal a una rebelión que está cada vez más controlada por los extremistas" informa AP.