Cheminade: El BPI prepara el "rescate interno" como en los 1930

13 de junio de 2013

13 de junio de 2013 — El ex candidato presidencial francés, Jacques Cheminade, escribió la siguiente editorial el 12 de junio, titulada "Los ciegos".

Los dirigentes políticos de nuestro país me recuerdan de los ciegos desarrapados que pinta Pietr Brueghel el Viejo para ilustrar el comentario de Cristo sobre los fariseos, que "si los ciegos conducen a los ciegos, ambos caerán en el pozo". [Mateo 14:15]

François Hollande ya se tropezó cuando nos aseguró desde Japón que "debe estar claro que la crisis en la zona del euro ya terminó".

En realidad, el pozo abierto lo tenemos enfrente: Los 28 megabancos del mundo, incluyendo a los 4 principales bancos franceses, han tomado el control de un sistema que está técnicamente en bancarrota. Sus pasivos en derivados (apuestas sobre precios futuros) suma una cantidad que es 428 veces su "capital nivel 1". En otras palabras, no tienen nada prácticamente para enfrentar un problema en grande. Los cuatro bancos franceses principales tienen $118 billones de dólares en pasivos brutos, o sea 45 veces el PIB del país. Dada esta situación tan catastrófica, se ha preparado un mecanismo de liquidación de facto para la bancarrota, a la que le llaman "resolución".

A nivel mundial, los jefes de Estado y de gobierno del Grupo de los 20 (G-20) crearon un Consejo de Estabilidad Financiera (CEF) patrocinado y financiado principalmente por el Banco de Pagos Internacionales (BPI) con sede en Basilea. Este Consejo, que bajo las leyes suizas es una corporación, ha organizado la implementación de un "rescate externo" (bail-out) y un "rescate interno" (bail-in) en caso de incumplimiento. Lo que le hicieron a los bancos chipriotas se puede considerar así como un "ejercicio de calentamiento", lo mismo que hicieron con los tenedores de acciones preferentes en el Bankia de España.

En la Unión Europea, François Hollande y Angela Merkel acordaron crear una Autoridad de Resolución Bancaria, bajo las órdenes de la Comisión Europea. Esto será de facto el relevo del CEF del Banco de Basilea. En Francia, tenemos un Fondo de Garantía con 2,000 millones de euros para cubrir depósitos de hasta 100,000 euros en caso de una quiebra. Los depósitos por encima de esa cantidad no serán cubiertos y más bien formarán parte del "rescate interno". Para los depósitos menores a esa cantidad, los 2,000 millones de euros obviamente no serán suficientes, en especial dado que los planes de reforma de Moscovici contemplan vincular la Autoridad de Resolución al Fondo de Garantía, que sería los primeros a arrebatar de los escasos recursos!

Eso es lo que está detrás de la satisfacción que mostraba François Hollande: Un fideicomiso de bancarrota de la oligarquía similar al que estableció en los años de 1930 bajo los auspicios del BPI. En ese momento, Hjalmar Schacht, el financiero de Hitler, jugó un papel fundamental en eso, junto con sus asociados de los bancos de la City de Londres y de Wall Street. Hoy, la historia se repite.

Aquí en Francia, el pozo se ha abierto con las medidas antisociales que está a punto de adoptar el gobierno y con las que tanto se complacen el columnista Françoise Fressoz y sus amigos del diario Le Monde. Los editoriales de Le Figaro están apuntando a terminar de destruir lo que los socialistas no han abandonado todavía de la "excepción francesa". Por encima de eso, el experto en ciencias políticas Patrick Buisson anunció el regreso de Nicolas Sarkozy, montado en el surgimiento de un "populismo cristiano" que recuerda a un Maurras modernizado: saqueo del trabajo, la patria bajo una dictadura financiera y la familia como un refugio impotente. [Las monedas del régimen nazi de Vichy en Francia decían trabajo, patria, familia].

Tenemos que definir una perspectiva positiva para todos y combatir a nuestros verdaderos enemigos, en vez de hacer más ciego al ciego difundiendo engaños sociales y dinero "europeo" falso.