El espionaje del NSA-GCHQ: "el núcleo de la relación especial" entre Estados Unidos y Gran Bretaña

25 de junio de 2013

25 de junio de 2013 — El 11 de junio, unos diez días antes de que el diario Guardian de Londres empezara a publicar los documentos obtenidos de Edward Snowden, en donde se mostraba detalladamente el amplio alcance del espionaje en las telecomunicaciones por parte de la GCHQ (siglas en inglés del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno) del gobierno británico y como la comparte con la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, el "Blog Defensa y Seguridad" del Guardian publicó una bomba de Richard Norton-Taylor y Nick Hopkins titulada "Fuera de control la recolección de inteligencia por parte del Estado británico" [1].

Al principio dice: "Las relaciones bilaterales entre el GCHQ y la NSA son especialmente únicas. Es el meollo de la 'relación especial'. Realmente las dos agencias están entrelazadas".

Esta declaración por si misma debe sonarle conocida a quienquiera que haya leído la cronología que publicó LaRouchePAC [2] sobre el desarrollo de las redadas de vigilancia de Bush, Cheney y Obama).

Norton-Taylor y Hopkins destacan que "hay funcionarios de enlace del NSA asignados al GCHQ en Cheltenman, y funcionarios del GCHQ en las oficinas centrales del NSA en Fort Meade, Maryland". Destacan que la "base de la RAF" conocida como Menwith Hill (la base de la Real Fuerza Aérea ubicada en Yorkshire Norte) es el puesto para escuchar más grande que tiene Estados Unidos, y consiste en una estación de escucha satelital que monitorea tráfico militar extranjero, aunque también está conectada en la red de telecomunicaciones de Gran Bretaña.

Citan un manual del personal del GCHQ de 1994 en donde se analiza la importancia de la contribución del GCHQ a la alianza con sus socios, y afirma que "esto pudiera requerir en ocasiones aplicar los recursos del Reino Unido (RU) para completar los requerimientos de EU". Esto por supuesto ya lleva mucho tiempo: Norton-Taylor y Hopkins recuerdan que a fines de los 1960, el GCHQ cooperó en la interceptación ilegal de activistas estadounidenses por los derechos civiles y contra la guerra. "Con ayuda de la estación para escuchar de la GCHQ en Bude en Cornwall del Norte, financiada por Estados Unidos, las dos agencias realizaron el trabajo sucio de la otra, sacándole la vuelta a sus leyes internas espiando cada cual a los ciudadanos del otro país".

Como lo indican los nuevos documentos de Snowden, el GCHQ y la NSA comparten ahora una cantidad sin precedentes de información por Internet y telefónica, gran parte de la cual se obtiene y procesa en el RU, fuera del alcance del fisgoneo y la supervisión del Congreso de Estados Unidos.

En el próximo número de la EIR se van a explorar las implicaciones de las últimas revelaciones de Snowden.