El BPI hace un llamado a reemplazar la EC con más austeridad fascista

25 de junio de 2013

 

24 de junio de 2013 — El Banco de Pagos Internacionales (BPI, el regulador de los bancos centrales europeos, con sede en Basilea, Suiza) que fue el primero que en el 2009 dio las órdenes a los reguladores bancarios nacionales para que aplicaran las políticas de austeridad genocidas de "rescates internos", dio a conocer el 23 de junio un informe anual en donde hace un llamado para poner fin a la Emisión Cuantitativa (EC) de los bancos centrales y empezar una era de austeridad fascista que incluya los "rescates internos" a los bancos (o sea, utilizando los ahorros de sus depositantes).

El informe del BPI [1] puso su grano de arena para que se hundieran aún más el lunes los caóticos mercados de bonos globales, pero su intención no era el histérico 'debate sobre la EC' de los mercados, sino la austeridad. El BPI reconoce que el período desde el crac del 2007-2008 a la fecha (el período de rescates bancarios masivos y austeridad en contra del empleo, la producción y los niveles de vida) ha aumentado la deuda de los gobiernos, de las corporaciones no financieras, y los hogares en más de $33 billones, o alrededor del 40% del PNB. A pesar de esto, estos fascistas herederos de Schacht dicen ahora: Paren los rescates —incluyendo la emisión cuantitativa del banco central— y aceleren la austeridad.

La receta: desháganse de "las rigideces en el mercado laboral' y recorten los salarios; desháganse de las "rigideces en las regulaciones' y eliminen las regulaciones a los bancos y las corporaciones financieras; y 'hagan más ya por reducir los gastos futuros relacionados con la edad", recorten pensiones, prestaciones médicas por retiro, prestaciones del seguro social.

El informe del BPI, escrito indudablemente antes del actual caos en los mercados de bonos, pronostica que los tenedores de los bonos del Tesoro de Estados Unidos van a perder más de un billón si se elevan las tasas de interés en un 3% (ya se han elevado 1% desde mayo y el propio libro de contabilidad de la Reserva Federal se dice que ha registrado $200 mil millones en pérdidas en papeles). Los tenedores de bonos perderían más con los rescates internos de los bancos y los depositantes podrían perder incluso más en los depósitos no asegurados. Pero todo esto pudiera ser necesario, dice el informe del BPI, para lograr la "flexibilidad financiera y fiscal", capitales bancarios sanos y programas de reestructuración y lograr -adivinen qué- el "crecimiento".

Al momento en que este reporte estaba empezando a circular en los mercados, otro presidente del banco de la Reserva Federal —el presidente de la Reserva Federal de Minneapolis, Narayana Kocherlakota— salió pronosticando que la Reserva Federal iba a tener que ir por más EC, no menos, en un intento por parar el hundimiento de los mercados globales de bonos para que no se volviera un desplome incontrolable.

vínculos:

[1] http://www.bis.org/publ/arpdf/ar2013e.htm