Glass-Steagall factor clave en la pelea ante el posible nombramiento de Larry Summers como nuevo presidente de la Fed

2 de agosto de 2013

Glass-Steagall factor clave en la pelea ante el posible nombramiento de Larry Summers como nuevo presidente de la Reserva Federal

2 de agosto de 2013 — Después de que Barack Obama defendiera vehementemente al buitre financiero Larry Summers frente a los demócratas de la Cámara de Representantes el 31 de julio, como alguien que pudiera estar considerándolo como próximo presidente de la Reserva Federal, el papel de Summer en la derogación de la Glass-Steagall y en la introducción de los derivados y otras actividades especulativas salvajes que hundieron al sistema bancario en el 2008 se ha convertido en el tema clave en el debate que estalló por las afirmaciones de Obama.

Al intervenir en el noticiero de NBC, el demócrata por Virginia, Gerry Connolly, informó que Obama le dijo a los demócratas en la Cámara de Representantes que Summers ha sido "la roca de Gibraltar que ha trabajado incansablemente para darle la vuelta a la economía y yo no me voy a quedar parado viendo como enlodan su nombre y destrozan su reputación solo porque la gente tiene su propia agenda política sobre quien debe o no debe ser presidente de la Reserva Federal".

No están claras todavía cuales son las razones de Obama en considerar a Summers. Lyndon LaRouche comentó el jueves que Obama está probando las aguas y actuando con maña porque no está muy seguro en qué posición se encuentra.

En su columna de hoy en el Washington Post, Katrina Vanden Heuvel se enfocó en el nefasto pasado de Summers, recordando que junto con su mentor, el ex secretario del Tesoro, Robert Rubin, Summers "presionó para acabar con la regulación de los bancos bajo Clinton... y contribuyó a imponer la derogación de la Glass-Steagall, permitiendo la consolidación de los megabancos como el Citibank". También "despreció a la entonces presidenta de la Comisión de Corretaje de Mercancías a Futuro (CFTC por siglas en inglés) Brooksley Born cuando ella intentó razonablemente regular los derivados".

Un artículo noticioso por separado en el Washington Post destaca que los demócratas "han planteado nuevas preocupaciones" sobre "la decisión de Summers en los 1990 de apoyar el acabar con la Ley Glass-Steagall". The Daily Caller también destaca su papel en la derogación de la Glass-Steagall.

Un artículo en el Huffington Post, "Amordázame con Lawrence Summers" no menciona la Glass-Steagall, pero cita el testimonio de Summers ante el Congreso, cuando fungía como Secretario del Tesoro de Clinton, en el sentido de que los derivados no eran una amenaza para el "floreciente mercado" que "ha asumido un papel importante en nuestra propia economía y se ha convertido en un imán para los negocios con derivados de todas partes del mundo". El senador Sherrod Brown recuerda que cuando Summers fungió como asesor económico de Obama, rechazó repetidamente todas las peticiones de más inversiones en las manufacturas, diciendo "no queremos escoger ganadores y perdedores".

Estos y otros artículos repasan los detalles de las operaciones lucrativas de Summers con el fondo compensatorio D.E. Shaw, Goldman Sachs y Citigroup, haciendo millones de dólares en honorarios por asesorías a la misma vez que asesoraba al entonces candidato presidencial Barack Obama. Como destaca el Huffington Post, Obama "siguiendo el consejo" de Summers, adoptó la filosofía de su predecesor de salvar primero a los bancos con rescates financiados escandalosamente con dinero público, rescate de los mismos conglomerados financieros que habían puesto a la economía en una profunda barrena".