El objetivo saudí-británico es mover la Hermandad Musulmana de Egipto a Siria

13 de agosto de 2013

11 de agosto de 2013 — Después de que la Hermandad Musulmana y su líder Muhammad Morsi fueron echados del poder en Egipto el 3 de julio, Arabia Saudita le ha dado un fuerte respaldo al gobierno interino de Egipto. Riyadh salió con $8 mil millones de dólares en apoyo del gobierno interino que sacó a Morsi. Sin embargo, el plan maestro de los operativos británicos-sauditas, representados en el lugar de los hechos por el príncipe Bandar bin Sultan, jefe de inteligencia saudí, es trasladar la militancia de la Hermandad Musulmana de Egipto a Siria, informó el 9 de agosto el servicio de noticias World Tribune.

Fuentes islámicas le dijeron a World Tribune.com que la Hermandad ha estado reclutando lo que podrían ser miles de nuevos combatientes para que vayan a pelear en contra del Presidente sirio Bashar al-Assad. Un personaje de la oposición, Mulham Droubi, dijo que la Hermandad fundó unidades en Siria en mayo del 2013. Droubi, miembro del Consejo Nacional Siria, dijo que recibían con agrado el reclutamiento y operaciones de la Hermandad Musulmana en contra de Assad. "La formación de una organización militante está en la agenda" dijo Droubi. "Pero este grupo no va a chocar con los yihadistas que están combatiendo al régimen sirio".

Las fuentes dijeron que la Hermandad Musulmana ha recibido fondos de Arabia Saudita para fortalecer el movimiento rebelde sitiado en medio de la ofensiva del gobierno de Assad. "Literalmente hay decenas de miles de combatientes entrenados de la Hermandad que preferirían recibir generosos salarios para combatir a Assad en Siria que combatir a las fuerzas armadas en Egipto" dijo la fuente.

El informe destaca que durante el gobierno de un año del primer presidente islámico en Egipto, Mohammed Morsi, la mayoría de los combatientes de la Hermandad se quedaron en sus casas a la expectativa de trabajos en el gobierno y las fuerzas de seguridad. Pero después de que fue derrocado Morsi el 3 de julio, muchos combatientes viajaron a la península del Sinaí y otros lugares buscando operaciones de insurgencia, incluyendo las fuerzas aliadas con al-Qaeda.

Las fuentes también dijeron que una de las prioridades saudíes era fortalecer al grupo de Amigos del Ejército Sirio, ahora bajo control de los sauditas, en medio de una guerra en que el bando rebelde lo dominan las milicias aliadas a al-Qaeda, entre ellas el Frente Jabbat al-Nusra para la Defensa de Levante y el Estado Islámico de Iraq y Levante.