Los 6 grandes bancos le han robado $30 mil millones de dólares a gobiernos locales

14 de agosto de 2013

14 de agosto de 2013 — JPMorgan Chase, Morgan Stanley, Citigroup, Bank of America, Goldman Sachs, Wells Fargo, y sus ladrones aliados, le han robado más de $30 mil millones de dólares a las tesorerías estatales y municipales, mediante la manipulación fraudulenta de las tasas de interés en los acuerdos con "swaps" (permutas de cobertura por incumplimiento crediticio) en un período que va desde el 2005 a la fecha, aproximadamente. Estos bancos manipularon fraudulentamente la tasa LIBOR para su beneficio, tasa que es la que rige estos acuerdos swaps.

Estos swaps —que los bancos le vendieron a estas entidades públicas con la idea de que iban a ahorrar dinero— le han saqueado más de $100 millones al año a cada uno de los gobiernos municipales y estatales y si los gobiernos intentaran cancelar estos acuerdos, serían sancionados con pagos a los bancos de varias veces esta cantidad por "honorarios de terminación de contrato". Para poder hacer esos pagos, los gobiernos locales han tenido que recortar servicios sociales e infraestructura esenciales, que se traducen en la muerte de población.

En marzo del 2010, el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU por siglas en inglés) publicaron el informe llamado Los grandes bancos le exprimen miles de millones en ganancias a los presupuestos públicos, en donde enumeran las cantidades anuales netas que las entidades estatales y municipales tenían que pagar, hasta esa fecha, a los bancos por los acuerdos de swaps por tasas de interés.

A continuación, como ejemplo de sus crímenes en contra de la humanidad, se publica una lista, tomada de ese informe, sobre los pagos por swaps que estas entidades les dan cada año (estas cantidades son hasta el 2010 y la mayoría todavía siguen pagando las mismas cantidades ahora):

Los 6 grandes bancos criminales, junto con el Royal Bank of Canadá, Deutschebank y otros, son las contrapartes de estos swaps.

La implementación de la Glass-Steagall —que sería a la vez la quiebra de Wall Street— combinada con un sistema de crédito hamiltoniano, posibilitaría que estas ciudades y municipios pudieran sobrevivir y desarrollarse.