Periodista del "Washington Times" entrevista a LaRouche sobre la crisis en Detroit y sus soluciones

8 de agosto de 2013

6 de agosto de 2013 — El periodista del Washington Times Joseph Cotto publicó un artículo [1] en su columna "The Conscience of a Realist" basada en una entrevista escrita que hizo a Lyndon LaRouche. Este es el segundo artículo que publica Cotto este año citando a LaRouche (el primero se puede encontrar aquí [2]). Este último artículo ejemplifica la creciente respuesta y el alto nivel de reconocimiento del liderato de Lyndon LaRouche en la batalla por salvar a Estados Unidos, y al resto del mundo, de las políticas de saqueo y exterminio de Wall Street. El título y la introducción del artículo se reproducen enseguida, el artículo en su cabalidad, en inglés, tiene un vínculo aquí.[3]

Lyndon LaRouche sobre la muerte de Detroit y las manufacturas estadounidenses

Lunes, 5 de agosto de 2013.- The Conscience of a Realist por Joseph Cotto

Ocala, Florida, 5 de agosto de 2013— El viernes, el novel gobierno municipal de Detroit le informó al juez federal de quiebras que pretendía presentar un plan de reestructuración para fines del 2013.

El mes pasado, Detroit hizo historia al convertirse en la ciudad más grande de la historia de Estados Unidos en irse a la quiebra. Un juez local inicialmente determinó que la quiebra era inconstitucional bajo la ley estatal, pero después el poder judicial federal permitió que prosiguiera.

¿Qué llevó a la ciudad que una vez se llamó "el arsenal de la democracia" a convertirse en un ejemplo flagrante de disfunción y malestar?

El veterano economista y político Lyndon LaRouche dice que la vitalidad financiera histórica de Detroit "creó el gran poder industrial de Estados Unidos. Incluso en décadas recientes, las ubicaciones de localidades con capacidades múltiples automotrices... existían hasta que se tomó la decisión efectiva de cerrar los elementos esenciales de las capacidades manufactureras y de diseño de máquinas-herramienta de Estados Unidos". Después de que esto sucedió "el gran poderío construido sobre la base de las manufacturas automotrices que habían mantenido viva la economía de Estados Unidos" se envió al exterior.

En Estados Unidos, pocas industrias acarrearon tanta prosperidad en el siglo XX como lo hicieron las manufacturas automotrices. Sin embargo, en las últimas décadas, los acuerdos de libre comercio y los incentivos de otros países permitieron que se globalizaran los que habían sido empleos sólidamente nacionales.

"En medio de la destrucción de las manufacturas automotrices y otras relacionadas, por un cambio hacia la producción en Asia (más notablemente), pareciera que no se tuvo en consideración los efectos de los impactos catastróficos del desplome consecuente tanto en términos de ingreso como de productividad per cápita de la población de estados como el de Michigan" explicó LaRouche...

(Puede ver el artículo completo en inglés aquí [1])