El gobierno de su majestad forza al 'Guardian' a destruir los archivos publicados de Snowden sobre el NSA-GCHQ

21 de agosto de 2013

21 de agosto de 2013 — Parece que el gobierno de su majestad está muy sensible porque se pusieron al descubierto sus intercepciones electrónicas por todo el mundo. Alan Rusbridger, jefe de redacción del diario londinense Guardian [1] escribió en la edición de ayer que fue contactado por "un funcionario muy alto del gobierno alegando que representaba la posición del Primer Ministro" lo que llevó a dos reuniones en donde el funcionario "exigió la entrega o la destrucción de todo el material con el que hemos venido trabajando". Esto se produjo en medio de las revelaciones que publicó el Guardian sobre los programas de vigilancia masivos en contra de individuos y ciudadanos llevados a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por siglas en inglés) de Estados Unidos y la HQ Comunicaciones Generales (GCHQ) de Gran Bretaña, como parte de la colaboración del Guardian con el denunciante de la NSA, Edward Snowden.

Rusbridger afirmó que le dijeron: " 'Ya se divirtieron. Ahora queremos que nos entreguen todo'. Luego se realizaron más reuniones con unos sombríos personajes de Whitehall". Continúa: "La demanda fue la misma: 'entreguen el material de Snowden o destrúyanlo... ya tuvieron su debate. No hay necesidad de escribir más sobre esto". El jefe de redacción dijo que el gobierno amenazó con usar los tribunales para obtener los documentos filtrados si el periódico se negaba a destruirlos ellos mismos. Rubsbridger trató de explicarle a estos "sombríos personajes" que el columnista Glenn Greenwald en realidad vive en Brasil y también tiene todo el material que los sombríos personajes de su majestad quieren que destruya el Guardian. Pero parece que las sombras eran inconmovibles.

"Y entonces se produjo uno de los momentos más extraños en la larga historia del Guardian" agrega. "Con dos expertos en seguridad del GCHQ supervisando la destrucción de los discos duros en el sótano del Guardian, nada más para asegurarse de que no quedara nada de los pedacitos destrozados del metal que pudiera ser de algún interés para pasárselo a los agentes chinos". Rusbridger atacó también la detención de David Miranda en el aeropuerto de Heathrow, al igual que su laptop, teléfono celular, discos duros y cámara, y advierte que "pudiera no estar lejos el momento en que va a ser imposible para los periodistas tener fuentes confiables", y se pregunta: "Yo me pregunto cuantos han entendido realmente la amenaza absoluta al periodismo que está implícita en la idea de una vigilancia total, cuando se produce, o si se produce, y, cada vez más parece que es 'cuando' ".

Ya hay muchas manifestaciones de protesta por el incidente desproporcionado. Un bufete de abogados británico prestigiado, Bindmans, tomó el caso de Miranda y le ha escrito cartas a Terrisa May, la jefa del Comisionado de Policía y a sir Bernard Hogan-Howe. Advierten que están exigiendo la devolución inmediata de la laptop de David Miranda y todo el demás equipo electrónico en un plazo de siete días y que no se puede "inspeccionar, copiar, revelar, transferir, distribuir o interferir, de ninguna manera, con la información de nuestro cliente" ni se puede revelar a terceras partes.

De igual manera, el gobierno brasileño expresó su "grave preocupación" por la detención del ciudadano brasileño Miranda, y señalaron que fue "injustificada dado que está relacionada con un individuo en contra de quien no existen cargos que puedan justificar el uso de esta legislación". Amnistía Internacional también se pronunció calificándola de "ilegal e injustificada".