Lavrov en conferencia de prensa de emergencia sobre Siria: "Occidente esta en una via peligrosa y resbalosa"

28 de agosto de 2013

28 de agosto de 2013 — El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, sostuvo antier una conferencia de prensa no programada [1] para hablar sobre "lo que está sucediendo en Siria y en torno a Siria". En su introducción estableció la posición del gobierno ruso: "Estamos extremadamente preocupados por la situación actual. Rebosa de histeria y se está incitando a una confrontación con los alegatos de que el gobierno sirio usó armas químicas el 21 de agosto en Huta. Con este pretexto, se está acumulando masivamente equipo militar en la región, así como también los llamados y hasta las amenazas de usar la fuerza militar en contra del gobierno de Bashar al-Assad. Washington, Londres y París han afirmado oficialmente que ellos tienen información y pruebas irrefutables de que las autoridades sirias son culpables. Hasta ahora no han podido presentar dichas pruebas y sin embargo siguen diciendo cada vez más fuerte que han cruzado la 'línea roja' y que no puede haber más demoras".

Lavrov dijo que estas declaraciones van en contra del acuerdo Loch Erne del Grupo de los 8 (G-8) [2] en el sentido de que cualquier acusación sobre el uso de armas químicas debe ser investigado meticulosamente por las Naciones Unidas. En relación al incidente reciente, Lavrov dijo que dicha investigación tiene que incluir los diversos informes que están circulando en la internet, como son las acusaciones de que las fotos sobre el ataque con químicos aparecieron en línea antes de lo que se supone ocurrió el ataque. Se preguntó el por qué las potencias occidentales de repente están tan preocupadas por proteger las evidencias cuando no pareció preocuparles esto en marzo cuando los insurgentes dispararon misiles cargados con veneno en Khan al-Asal.

Al igual que muchos funcionarios y comentaristas rusos, Lavrov se preguntó qué interés podría haber tenido el gobierno de Assad en usar armas químicas en el preciso momento en que le estaba dando la bienvenida a la misión de expertos de Ake Sellstrom de la ONU en Damasco. Dijo que también era sospechosa la coincidencia del ataque químico con los preparativos ruso-estadounidenses de sus últimas consultas para convocar a una conferencia de Ginebra. "En general, el curso de los acontecimientos confirma que en el preciso instante en que aparece la más pequeña oportunidad de que se produzca un proceso de arreglo político, aparecen los intentos por hacer el cambio de gobierno por la fuerza para subvertir estas oportunidades". Lavrov repasó la cronología en donde se muestra la disposición del gobierno sirio por tomar parte en las pláticas de una resolución pacífica de los conflictos en el país.

El canciller ruso describió su llamado al Secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, urgiéndolo a realizar esfuerzos coordinados para que todas las partes en Siria entren en un proceso de paz. Esto es preferible con mucho, agregó, a "lo que hemos experimentado en los casos de Iraq y Libia. En ningún caso una intervención extranjera armada ha llevado al restablecimiento de la seguridad o al mejoramiento de la vida para el país, o la estabilización de la región en su conjunto. Por el contrario, ahora se ha desestabilizado la región a un grado prácticamente sin precedentes".

A una pregunta sobre si Rusia tiene un "Plan B", incluyendo acciones militares, en el caso de una intervención unilateral de Occidente, Lavrov respondió: "El uso de la fuerza sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU (CSONU) es una violación flagrante del derecho internacional... Subrayo de nuevo que, incluso en el caso de que dejemos de lado el lado legal y moral de este asunto, las consecuencias específicas de una intervención extranjera, no sancionada por la comunidad internacional, solo puede llevar a un mayor deterioro de la situación en un país que se supone necesita ser rescatado de una dictadura para que se establezca una democracia. He escuchado con gran alarma las declaraciones provenientes de Paris y Londres, en el sentido de que la OTAN podría intervenir para destruir las armas químicas en Siria sin la autorización del CSONU. Esto es una vía muy peligrosa y resbalosa y una por la que ya han transitado varias veces nuestros socios occidentales. Yo espero que todavía prevalezca el sentido común".

Lavrov dijo que "son difíciles de entender los verdaderos motivos de nuestros socios Occidentales" dado los resultados de las intervenciones en Iraq y Libia. Dijo que el le preguntó directamente a Kerry, "¿cuales son sus planes?", pero que su respuesta fue muy "estrecha": otra exigencia para que Rusia y China ayuden a parar la diseminación de armas químicas.

Hace un par de años, dijo Lavrov, los líderes de occidente estaban constantemente exigiendo que Rusia y China se "pusieran del lado correcto de la historia", en referencia a la democratización. "De alguna manera, en los últimos seis meses o un año, yo no recuerdo que nadie se refiera ya al 'lado correcto de la historia' ". El resultado de la inestabilidad en el Medio Oriente es impredecible, dijo Lavorv, pero "si alguien concibió esto como un proceso de 'caos controlado', solo duró los segundos que toma pronunciar estas dos palabras". Dijo que incluso aunque no hubiera ningún 'complot' detrás de todas las actividades de occidente en la región, las actuales políticas aparentemente ad hoc, en vez de "la política integral y lógica que se necesita", están llevando a decisiones dementes: "Como yo le dije a mi amigo [el Ministro del Exterior de Francia] L. Fabius, los franceses en Mali ayudaron a combatir los grupos terroristas que los mismo franceses habían armado y apoyado en Libia".

Lavrov informó que Kerry prometió, después de su "larga" conversación del 25 de agosto que "iba a estudiar nuestros argumentos cuidadosamente de nuevo". La conferencia de prensa del Ministro de Relaciones Exteriores incluyó una exposición detallada de muchos elementos políticos específicos en la situación política de Siria, así como también la evidencia y contradicciones en relación al ataque químico del 21 de agosto.