¿Le dio el príncipe Bandar de Arabia Saudita, armas químicas a la oposición siria?

2 de septiembre de 2013

2 de septiembre de 2013 — La agencia noticiosa Mint Press News informa en un artículo titulado "Syrians: Saudi-supplied rebels behind Chemical Attack" (Sirios: rebeldes abastecidos por los saudíes, detrás del ataque químico) [1] y escrito por Dale Gavlak y Yahya Ababneh, que muchos sirios entrevistados por ellos creen que los rebeldes recibieron armas químicas por medio del jefe de la inteligencia saudí, el príncipe Bandar bin Sultan, y que fueron los responsables de los ataques con armas químicas en Siria.

Dale Gavlak es corresponsal de Mint Press News para el Oriente Medio, y ha enviado informes desde Amman, Jordania, para la agencia Associated Press, para la Radio Pública Nacional (NPR) de Estados Unidos y la BBC de Londres; Yahya Ababneh es un periodista independiente de Jordania cuyos artículos han sido publicados en Amman Net, Saraya News, Gerasa News y en otros más.

"Mi hijo, hace dos semanas se me acercó para preguntarme qué pensaba yo de las armas que nos habían pedido que transportáramos", dijo Abu Abdel-Moneim, el padre de uno de los rebeldes que está peleando para tumbar a Assad, y que vive en Ghouta. Abdel-Moneim dijo que a su hijo y a otros 12 rebeldes los asesinaron dentro de un túnel que era utilizado para guardar las armas que enviaba un militante saudí, conocido como Abu Ayesha, quien comandaba un batallón de combate. El padre describió las armas como que tenían una "especie de estructura tubular", y que otras eran como una enorme botellas de gas.

Los pobladores de Ghouta dicen que los rebeldes usaban mezquitas y casas privadas para dormir, en tanto que guardaban sus armas en túneles. Abdel-Moneim dijo que su hijo y los otros murieron durante un ataque con armas químicas. Ese mismo día, el grupo rebelde Jabhat al-Nusra, que está vinculado con al-Qaeda, anunció que atacaría del mismo modo a civiles en el corazón del régimen de Assad en Latakia en la costa oeste de Siria, como represalia.

"Ellos no nos dijeron qué eran estas armas, ni como utilizarlas", se quejó una miliciana llamada K. "No sabíamos que eran armas químicas. Nunca nos imaginamos que eran armas químicas".

"Cuando el príncipe saudí Bandar le da estas armas a la gente, debe dárselas a quienes sepan manejarlas y usarlas", advirtió. Ella, como otros sirios, no quiso dar su nombre completo por temor a las represalias. Un muy conocido líder rebelde en Ghouta, llamado J estuvo de acuerdo. "Los rebeldes de Jabhat al-Nusra no cooperan con los otros rebeldes, sino solo con la pelea en el terreno. Ellos no comparten información secreta. Solo utilizaron a rebeldes cualquiera para manejar este material", afirmó.

"Teníamos mucha curiosidad por saber de estas armas. Y desafortunadamente, algunos milicianos no supieron manejarlas y causaron las explosiones", afirmó J.

Más de una docena de los rebeldes a los cuales entrevistamos informaron que sus sueldos venían del gobierno saudí.