Crimenes de Wall Street

3 de septiembre de 2013

3 de septiembre de 2013 — Mientras que las autoridades locales batallan para poder cubrir la educación que necesitan sus niños y jóvenes, millones de dólares siguen fluyendo de los asediados distritos escolares a los megabancos (JP Morgan Chase, Wells Fargo, Deutsche Bank, Royal Bank of Canada, etc.) debido a las prácticas de casino amañadas de las permutas (swaps) por tasas de interés, que formalmente llaman "acuerdos calificados de gestión de tasas de interés". Estas estafas, y otras relacionadas, se legalizaron en varios estados después de que se derogó la Ley Glass-Steagall en 1999 [1], que separaba la banca comercial de las actividades de apuestas especulativas. El restablecimiento de esta ley es una medida de emergencia necesaria para abrir el camino al restablecimiento de la actividad económica y crear un futuro para la nación, en particular para forjar el camino hacia una educación de verdad y una esperanza para los niños, padres y maestros. No existe otro recurso alternativo y no existen soluciones "locales".

De los aproximadamente 12,000 distritos escolares a nivel nacional, miles fueron escogidos y saqueados de esta manera. El 28 de agosto, LaMar Lemmons III, presidente de la Junta de Educación de Detroit, publicó una declaración en donde denuncia los crímenes de Wall Street y le pide al Congreso federal que restablezca de inmediato la Glass-Steagall. Detalla la devastación de las escuelas en la zona de Detroit en los últimos años.

Entre los últimos casos de este mismo proceso destructivo en otros lugares del Medio Oeste están los ejemplos de Chicago y también de Wisconsin.

CHICAGO. El 28 de agosto, la Junta de Educación de Chicago le puso el sello de aprobación a un presupuesto escolar significativamente reducido, para un sistema de escuelas públicas de Chicago ya drásticamente reducido. Los miembros de la junta fueron nombrados por el alcalde Rahm Emanuel, ex asesor de Obama y defensor de la "reforma"educativa estilo Londres o Bill Gates, de subcontratar escuelas privadas subvencionadas; atacando los salarios, la moral y tiempo trabajado de los maestros; imponiendo un curriculum basado en computadoras.

En el verano se cerraron en Chicago 48 escuelas primarias; más de 3,000 maestros y personal administrativo fueron despedidos. El presupuesto recientemente aprobado de $5,600 millones para las escuelas de Chicago le quita drásticamente $68 millones para gastos en los salones escolares. Cuando sesionaba la Junta Escolar, había una manifestación de protesta afuera de 500 personas.

En el 2010, la ciudad de Chicago estaba pagando anualmente unos $66.9 millones en los acuerdos de swaps por tasas de interés. Las escuelas públicas de Chicago estaban pagando, para el 2010, una cantidad anual en el rango de los $35.7 millones en transacciones con swaps.

WISCONSIN. Cinco distritos escolares de Wisconsin entraron en el 2006 a estos préstamos, inversiones y acuerdos complejos con derivados, que posteriormente estallaron, causándole pérdidas a los distritos por casi $40 millones, hundiéndolos más en el pozo de sus fondos de salud y otras obligaciones, a donde habían caído en primer lugar en el 2005 debido a las transacciones chuecas. Los distritos son Kensha Unified, Waukesha, West Allis/West Milwaukee, Kimberly y White Fish Bay.

Los principales protagonistas en el juego de casino en contra de los distritos, donde todos ellos hicieron millones de dólares en el curso de varias transacciones, son, Depfa Bank Plc de Irlanda y Royal Bank de Canadá, entre otros como una casa de corretaje del medio oeste. En pocas palabras, Depfa Bank le prestó $163 millones a los distritos, que pusieron de su bolsillo los otros $37 millones, para invertir $200 millones en valores AA-menos, que se suponía que le iban a generar más en ganancias a los distritos escolares que lo que ellos tenían que pagar por los intereses en los préstamos en que habían incurrido los distritos. La idea de los distritos escolares era que este flujo de ingresos netos se podría dedicar a los fondos de salud y otras obligaciones de las escuelas.

El Royal Bank de Canadá (RBC) proporcionó el instrumento de inversión y la garantía para los préstamos Depfa, en la forma de un CDO "sintético' (Obligaciones de deuda con garantía prendaria). Los CDO estaban basados en 100 bonos corporativos, seleccionados como carteras subyacentes por el RBC y el UBS (Banco Unión de Suiza) y la firma ACA Management.

El resultado final fue que se hundieron los valores; el CDO estalló y se hizo humo. Los distritos escolares perdieron los $37 millones que habían puesto inicialmente para la inversión; solo "ganaron" en el sentido de que no le van a tener que pagar a Depfa el préstamo de $163 millones, debido a una cláusula en el préstamo que la volvía un instrumento "sin recurso a los accionistas", dejando en claro que si los valores que se compraban con el préstamos fracasaban, los distritos escolares no iban a tener que pagar esa parte. Surgieron varias acciones legales.

El 10 de agosto, la Comisión de Acciones y Valores (SEC por siglas en inglés) presentó una demanda en contra de la firma de corretaje con sede en St Louis, Stifel Financial, que le aconsejó a los distritos escolares hacer todo esto. La SEC está acusando a Stifel de promocionar acuerdo con valores altamente riesgosos entre inversionistas no conocedores.

Sin embargo, la SEC visiblemente no va a procesar judicialmente a ninguno de los grandes mega bancos por perpetrar todo este patrón de robos a las localidades. Stigel presentó su propia demanda en contra de Royal Bank of Canadá. Según los medios financieros, en los papeles en los tribunales Stifel está acusando al Royal Bank of Canadá de fabricar los CDO involucrados, de forma tal de sacar deliberadamente ganancias si estos fracasaban -con lo que sacaron unos $6.4 millones del juego y mantuvieron las ganancias escondidas.

Es muy probable que este haya sido el caso, simplemente porque nadie menos que Jamie Dimon, gerente general de JP Morgan Chase, elogió a Canadá y sus instituciones bancarias por ser tan exitosas en sus actividades bancarias, ¡mientras que -y debido a que- Canadá no tiene una Glass-Steagall en vigencia! Los distritos escolares de Bilking Wisconsin son una historia de éxito para Jamie Dimon, quien está desplegado con todo en contra del restablecimiento de la Glass-Steagall.