Los asuntos de vida o muerte que enfrenta la humanidad en estos momentos

16 de agosto de 2013

por Jeff Steinberg

16 de agosto de 2013 — La lucha por la Glass-Stegall y el peligro cada vez mayor de una guerra mundial que emana del Medio Oriente son los asuntos de vida o muerte que enfrenta la humanidad en estos momentos. Estas batallas se libran en este momento y el resultado es incierto. En las últimas horas y días han sucedido acontecimientos significativos que es importante entender.

Este miércoles y jueves, la lucha por la Glass-Steagall tuvo como teatro central la convención nacional de la NCSL (Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales) en Atlanta, Georgia. Luego de que los cabilderos de Wall Street, mediante tácticas gangsteriles, forzaron a la senadora del estado de Delaware a retirar la resolución Glass-Steagall que ella había presentado, el equipo de LaRouchePAC intensificó drásticamente la pelea. El miércoles en la mañana, mientras los cabilderos y delegados se aprestaban a abordar los camiones que los iban a llevar de sus hoteles al sitio de convenciones, fueron recibidos con la declaración "Glass-Steagall o Estados Unidos está condenado" [1] distribuido por el equipo del LPAC. Los cabilderos de Wall Street fueron pillados totalmente fuera de base y se apresuraron a tratar de hacer que la policía nos sacara; pero fracasaron. Producto de esto, el foco de toda la convención giró hacia la pelea por la Glass-Steagall. En las recepciones del miércoles por la noche nuestros organizadores obtuvieron informes detallados de las fechorías gangsteriles de Wall Street y congregaron más apoyo para la Glass-Steagall.

El jueves en la mañana, en la sesión plenaria de clausura, en donde se presentaron y votaron resoluciones, un presentante estatal de Maine presentó la enmienda Glass-Steagall, lo que desató un debate y confrontación en el pleno, con más de 500 delegados presentes.

Está claro que Wall Street está en pánico total, porque ahora es muy claro que la Glass-Steagall es una propuesta que puede ganar, y esto significa que ellos están acabados. Existe un creciente apoyo popular para la Glass-Steagall, como se ve reflejado en los informes provenientes de todas partes del país sobre el ambiente popular en los eventos de campaña de cabildo abierto [2] de los miembros del Congreso. Existen también señales de que se está produciendo un cambio institucional, hacia un apoyo más abierto a la Glass-Steagall. Esta es la confrontación más grande que haya tenido que enfrentar en su historia la oligarquía angloholandesa, y nosotros hemos podido mantener el ritmo de pelea mientras nos acercamos al final del receso del Congreso.

La dinámica por la Glass-Steagall, que significa el fin de la oligarquía, es también un factor motor clave en la dinámica que se está desarrollando en el Medio Oriente. En las últimas dos semanas, generales estadounidenses de alta graduación, desde el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Welsh hasta el jefe del Estado Mayor Conjunto, Martin Dempsey, han estado prácticamente estacionados en Israel, presionando a los generales y ministros del gabinete de Israel para que se abstengan de cualquier provocación a Siria o Irán que pudiera llevar a una guerra generalizada, que arrastraría a Estados Unidos y Rusia, y garantizaría virtualmente un intercambio final de armas termonucleares.

Dempsey le advirtió a sus contrapartes israelíes, incluyendo en particular al Secretario de la Defensa israelí, Moshe Ya'alon, que deben dejar de bombardear los depósitos de armamento ruso en Siria y abandonar cualquier plan que tengan de lanzar ataques militares preventivos unilaterales en contra de Irán. El peligro, por supuesto, no reside solo en el hecho de que Netanyahu es un loco de atar que podría desbocarse hasta desatar la Tercera Guerra Mundial termonuclear. El peligro más allá de esto, reside en el hecho de que facciones de alto nivel en torno a la corona británica están más desesperadas y desquiciados y podrían desatar un asalto de Israel, como si lo hiciera por su cuenta, arrastrando tanto a Estados Unidos como a Rusia en un vórtice de guerra.

La situación en Egipto también se ha complicado significativamente en las últimas 48 horas. Contrario a los relatos de los medios occidentales, con muy pocas excepciones, el Ejército egipcio y la Policía Nacional solo intervinieron para remover a los manifestantes de la Hermandad Musulmana de las dos plazas en el Cairo, después de que fracasaron las negociaciones de mediación internacionales y de que se puso de manifiesto evidencia de que los "manifestantes" estaban acumulando una cantidad significativa de armas en las plazas. Según el embajador egipcio en EU se desplegó la policía para crear un corredor de salida de las plazas, cuando francotiradores situados en las azoteas empezaron a dispararles matando 43 policías en los ataques lo que desató la consecuente violencia.

Según fuentes en Egipto, la población todavía respalda firmemente las acciones del ejército egipcio y están totalmente hastiados de las payasadas y terrorismo de la Hermandad Musulmana y sus vástagos neosalafistas. Las fuentes creen que la Hermandad Musulmana se va a ver obligada a volverse clandestina para lanzar una campaña de terrorismo de baja intensidad, similar al que sufrió Egipto a fines de la década de 1990. Sin embargo, creen que en general en los próximos días se va a poder restablecer el orden y se va a poder continuar con el proceso de reescribir y ratificar la constitución y sostener elecciones conforme están planeadas.

LaRouche enfatizó que todas estas situaciones están indeterminadas y se les tiene que seguir la pista cuidadosamente cada día y cada hora. Con el estado de desesperación que tienen los angloholandeses y sus aliados en Wall Street, no hay nada seguro, nada está seguro y no hace más que subrayar la urgencia de la Glass-Steagall.

La Glass-Steagall es, en última instancia, el único programa seguro para evitar la guerra. Hasta, y a menos que, Wall Street y el sistema angloholandés que ellos representan, esté totalmente en bancarrota, el mundo no va a estar seguro de sus campañas de reducción genocida de la población.