El Papa a los dirigentes del G-20: 'Hagan a un lado la vana búsqueda de fuerza militar

6 de septiembre de 2013

6 de septiembre de 2013 — El papa Francisco envió una "contribución espiritual" [1] a la reunión del G-20, mediante una carta dirigida al presidente ruso Vladimir Putin, haciendo un llamado para que la reunión reconozca que, debido a que "sin paz, no puede haber ninguna forma de desarrollo económico" por lo tanto no se debe atacar militarmente a Siria.

"Es claro que, para las poblaciones del mundo, los conflictos armados son siempre una negación de la harmonía internacional y crean divisiones profundas y profundas heridas que requieren muchos años para sanar" dijo el Papa. Le pidió a los Jefes de Estado que no se olviden de Siria, en donde "los intereses unilaterales han prevalecido y de hecho obstaculizado la búsqueda de una solución que hubiera evitado la masacre sin sentido que ahora se desarrolla".

"A los dirigentes presentes, a todos y cada uno de ellos, les hago un llamado sentido para que busquen formas de superar las posiciones en conflicto y hagan a un lado la vana búsqueda de una solución militar. En vez de esto, que haya un renovado compromiso para buscar, con coraje y determinación, una solución pacífica mediante el diálogo y la negociación entre las partes, apoyadas unánimemente por la comunidad internacional".

El cardenal Timothy Dolan [2] de Nueva York, presidente de la Conferencia de obispos católicos de EU (USCCB, por sus siglas en inglés) y el obispo Richard E. Pates de Des Moines, Iowa, presidente de la Comisión de Justicia y Paz Internacional de la USCCB, enviaron una carta a cada uno de los miembros del Congreso de Estados Unidos el 5 de septiembre, secundando el mensaje del Papa. El papa Francisco, "y nuestros hermanos obispos que sufren en las comunidades venerables y antiguas del Medio Oriente... le ruegan a la comunidad internacional que no recurran a una intervención militar en Siria. Ellos han dejado en claro que un ataque militar va a ser contraproducente, va a exacerbar una situación ya mortal, y va a tener consecuencias negativas imprevistas.

"Sus preocupaciones resuenan fuerte entre la opinión pública estadounidense que pone en duda la sensatez de la intervención y ante la falta de consenso internacional... Una cuestión moral central es: ¿Se van a destruir con una intervención militar más o menos vidas y medios de vida?... En vez de emplear la fuerza armada, en esta situación nuestra nación, trabajando con la comunidad internacional, debería de dirigir todas sus energías sin tregua y urgentemente al dialogo y las negociaciones?"

De igual manera, el jefe de la Compañía de Jesús a nivel internacional, padre Adolfo Nicolás, dijo en el Noticiero Católico Independiente con sede en el Reino Unido, el 4 de septiembre, que "Yo no puedo entender quien le dio a Estados Unidos o a Francia el derecho de actuar en contra de un país en una forma que indudablemente va a aumentar el sufrimiento de los ciudadanos de ese país, quienes de hecho, ya han sufrido más allá de toda medida ... Estados Unidos tiene que dejar de actuar y reaccionar como el chico más grande de la vecindad en el mundo. Esto lleva inevitablemente a abusos, hostigamientos y intimidaciones contra los miembros más débiles de la comunidad. Nosotros, jesuitas, apoyamos 100% al Santo Padre y deseamos de todo corazón que no ocurra el ataque con el que se amenaza a Siria".