En el aniversario del 11 de septiembre, Obama está amolado

12 de septiembre de 2013

12 de septiembre de 2013 — La noche del martes 10, Obama pospuso por más tiempo la votación que iba solicitar al Congreso con respecto de la guerra, en tanto que negocia la propuesta de Rusia. Esto sucede luego de que Kerry hizo mención a la pequeña posibilidad de que el gobierno de Obama no atacara a Siria si esta coloca sus armas químicas bajo control internacional. No habían pasado doce horas, y el gobierno ruso propuso eso precisamente. Poco después el ministro de Relaciones Exteriores sirio aceptó la oferta, lo cual detuvo la amenaza de guerra. John Kerry está en Ginebra desde hoy jueves 12 para reunirse con Sergey Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia. Ya se están haciendo esfuerzos enormes, con la participación de Gran Bretaña, Francia, Arabia Saudita y Turquía, para tratar de sabotear la iniciativa, asegurar que fracase, y crear las condiciones para seguir adelante con la posibilidad de una guerra.

Una vez más, nos encontramos en una situación que puede cambiar en horas o en cualquier momento. La conclusión es que, si no hubiera habido una enorme movilización de oposición, de parte del pueblo estadounidense, si no hubiera sido por la movilización de LaRouchePAC, la cual catalizó un cambio bipartidista en el Congreso, de tal manera que el Congreso se está realineando en una forma completamente distinta, con base en cuando menos una semblanza de la realidad; si no hubiésemos mantenido el impulso por la Glass-Steagall y la movilización que tiene a Wall Street en pánico, entonces estuviésemos ahora, mínimamente, en una guerra limitada y quizás ya rumbo a la Tercera Guerra Mundial.

La situación es todavía sumamente frágil, en la cual no hay nada predecible. La única referencia con la realidad es que el sistema se viene abajo y la única solución viable es la Glass-Steagall, y que hay elementos tácticos para evitar la guerra son patentes. Pero en última instancia, la única forma de evitar la guerra en forma duradera es destruyendo y derrotando el poder de la oligarquía, y eso significa la Glass-Steagall, el NAWAPA XXI Termonuclear y todos los demás elementos programáticos que ha venido proponiendo Lyndon LaRouche todo este tiempo.

Tómense un momento para leer el cuento de Edgar Allan Poe, El descenso en el Maelstrom, el cual es toda una polémica en contra de la noción de creer en los objetos fijos, porque no hay nada en esta situación que esté fija en términos de hacia donde se dirigen las cosas momento a momento. La población estadounidense: 1) se opone de manera abrumadora a esta guerra; 2) están totalmente hartos con este Presidente, y 3) se dan cuenta perfectamente de que toda esta situación contra Siria es sobre todo una distracción de los verdaderos problemas que todo mundo tiene en mente.

Lo que si es que tiene que ver con el futuro. Puede ser que la gente piense en términos limitados y estrechos, pero su sensación general es que, al menos desde que empezó la primera presidencia de Bush, sus vidas han cambiado y las cosas han cambiado en una dirección totalmente opuesta y negativa hacia un derrumbe incesante. El verdader enemigo es el poder de este sistema financiero oligárquico tirano, el sistema anglo-holandés de Wall Street, y es ese sistema que es en última instancia el origen del peligro de guerra. Cualquiera que piensa en Glass-Steagall como si no tuviera nada que ver, o fuese un asunto separado de la amenaza inmediata de destrucción termonuclear, está errando el punto.

Tenemos que inculcar este concepto fundamental de una visión optimista del futuro, así como los pasos inmediatos que se deben tomar para asegurar ese futuro. Eso significa detener la guerra demente, ya, sacando a Obama del poder, de una u otra forma. El enjuiciamiento político es ya una cuestión a la orden del día, y por encima de eso, tenemos que ganar la pelea por la Glass-Steagall y ganarla de la manera correcta. Recuerden que Lyndon LaRouche ha advertido del peligro de guerra desde hace meses, mucho antes de que surgiera la actual crisis de Siria. Desde la perspectiva de LaRouche, toda la cuestión de la guerra está vinculada al hecho de que el poder de la oligarquía está seriamente en peligro gracias a todo lo que LaRouchePAC ha podido lograr en torno a la Glass-Steagall.

Esa perspectiva valerosa del futuro es la clave para poder ganar esta pelea.