El voto del parlamento suizo constituye el fin de la era de los bancos demasiado grandes para quebrar, dice escritor suizo

13 de septiembre de 2013

13 de septiembre de 2013 — La votación que hubo el pasado lunes 9 del presente en el Nationalrat (cámara baja del parlamente suizo) a favor de una separación de la banca al estilo de la Ley Glass-Steagall (Trennbankensystem como se le conoce en Europa por el término alemán a la separación de la banca comercial y la banca especulativa), tiene una trascendencia política en todo el mundo. No es casualidad que los medios informativos occidentales no hayan informado todavía al respecto, de lo que pudiera ser la transformación más importante del sistema bancario internacional, precisamente en el país considerado como el paraíso de la banca.

El escritor suizo Gian Trepp, hizo el siguiente comentario en su blog al día siguiente:

"La aprobación de tres mociones hechas por el SP, el SVP y los Verdes a favor de un Trennbankensystem puso fin, a principio de la semana en el Nationalrat, con la fase de aceptación fatalista del status quo en el problema no resuelto de los bancos demasiado grandes para quebrar.

"El hecho es que el USB [Union Banque Suisse] y el CS [Credit Suisse] desestabilizan la economía suiza. En relación a la economía real que crea el mayor número del total de empleos, estos dos grandes bancos son demasiado grandes, de modo que una muy probable insolvencia de estos derrumbaría posiblemente toda la economía.

"Además, el modelo del negocio de los bancos grandes —o sea, la fusión de un banco suizo que gestiona el comercio y las ganancias, con un banco de inversión de Wall Street— le transfiere y aumenta las consecuencias de los riesgos incontrolados de los mercados financieros globales, a la economía suiza

"Con la separación, tanto legal como en términos del capital y la gerencia, de la banca de inversión de los grandes bancos, se pierde esta constelación de alto riesgo de manera duradera. No sorprende que crezca el apoyo por la separación de la banca. Recientemente, el economista en jefe del Tagesanzeiger, Philipp Löpfe, también la respaldó. El ochenta por ciento de las encuestas sobre el artículo de Löpfe fue positivo".

Trepp agrega que la separación de los bancos no es suficiente y que después de eso, se debe reforzar en un 20% la relación entre el capital y los activos, de modo que se reduzca el apalancamiento.