¿Son los sauditas los dueños de tu congresista?

16 de septiembre de 2013

16 de septiembre de 2013 — El viernes 13 de septiembre, el asesor de un congresista que forma parte del liderato del Partido Demócrata, cuando se le presentó la evidencia de que Arabia Saudita estaba detrás de los ataques terroristas del 9/11/2001 y 9/11/2012 y que está apoyando a al-Qaeda en Siria ahora, insistió: "¡Necesitamos a los saudíes!". Insistió en que el liderato del Congreso nunca va a permitir la desclasificación del capítulo de 28 páginas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre la participación de Arabia Saudita en el 11/9 porque como lo dijo más de una vez: "¡Necesitamos a los saudíes!"

Artículos recientes revelaron que así como Wall Street ha estado cabildeando agresivamente en el Congreso federal en un esfuerzo desesperado por evitar que se apruebe una legislación que restablezca la Glass-Steagall, los saudíes en colusión con la Casa Blanca de Obama y el jefe de la CIA, John Brennan, han estado directamente cabildeando al alto liderato del Congreso de EU para que apoyen los objetivos bélicos de Arabia Saudita y sus aliados británicos en el Medio Oriente.

El 25 de agosto, el Wall Street Journal publicó un artículo titulado "Un participante veterano clave del poderío saudí hace labor para aglutinar apoyo para derrocar a Assad". [1] en donde se documenta el papel del príncipe Bandar bin Sultan de Arabia Saudita para comprar buena parte del liderato del Congreso de Estados Unidos.

El artículo informa lo siguiente:

"El príncipe Bandar ha estado volando de los centros de mando secretos cerca de la frontera con Siria al Palacio del Elíseo en Paris y al Kremlin en Moscú, procurando socavar al gobierno de Assad, según funcionarios árabes, estadounidenses y europeos. Mientras tanto, un protegido influyente, el actual embajador saudí en Washington, Adel al-Jubeir, encabeza una campaña paralela para alentar al Congreso y a un renuente gobierno de Obama para que amplíe el papel de Estados Unidos en Siria".

"El embajador saudí, el señor Jubeir, ha estado cortejando desde hace mucho a miembros del Congreso que pueden presionar al gobierno para que se involucre más en Siria. Encontró apoyo inmediato en los senadores republicanos McCain por Arizona y Lindsey Graham por Carolina del Sur.

"También se acercó a los centristas, para ayudar a organizar una rara reunión privada de uno de ellos, el entonces senador Ben Nelson (demócrata por Nebraska) con el rey Abdullah en Riyadh. El señor Nelson declaró que le dijo al rey que si las potencias regionales se unieran en base a una estrategia común, a Estados Unidos le sería más fácil convertirse en socio.

"El señor Jubier empleó sus contactos con quienes formulan las políticas, entre ellos el Presidente, para promover la línea de que una paralización estadounidense llevaría a una mayor inestabilidad en el Medio Oriente en un futuro cercano, dijeron funcionarios estadounidenses.

"El príncipe Bandar se ha mantenido la mayor parte del tiempo fuera de Washington pero ha sostenido reuniones en la región con funcionarios estadounidenses. Una fue en septiembre del 2012. Los senadores McCain y Graham, quienes estaban en Estambul, se reunieron con el en la suite de un hotel opulento en la ribera del Bósforo.

"Para fines de la primavera, las agencias de inteligencia de EU vieron signos preocupantes de que Irán, Hezbolá y Rusia estaban aumentando su apoyo al señor Assad, en respuesta a la afluencia de armas saudíes. La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado respaldó armar a los rebeldes y el señor Jubeir y el príncipe Bandar volvieron su atención a las comisiones de Inteligencia del Senado y de la Cámara de Representantes.

"Arreglaron un viaje para los líderes de las Comisiones a Riyadh, en donde el príncipe Bandar les presentó la estrategia saudí. Fue una especie de reunión, dijeron los funcionarios, en donde la senadora Dianne Feinstein (demócrata por California), regaño afectuosamente al príncipe Bandar porque fuma".

Adam Entous, coautor del artículo del Wall Street Journal dijo lo siguiente en entrevista con Democracy Now:

"El embajador Adel al-Jubeir reemplazó a Bandar como embajador aquí, y él es, ya saben, tiene el tipo de acceso a los círculos de poder en Washington que pocos embajadores tienen, si es que lo tienen. Se reúne constantemente con los más altos asesores de la Casa Blanca, así como también con miembros del Congreso. Y como que usó el mismo tipo de jugadas que usaron los saudíes en los 1980 en Afganistán. En el caso de Siria, los saudíes identificaron que el grupo principal eran los senadores McCain, Graham y el ex senador Lieberman. Ese era el grupo principal".

También, el periodista investigador Wayne Madsen publicó un informe en su portal electrónico, el 6 y 8 de septiembre de 2013 titulado "Bandar compra apoyo político en EU y Europa" [3]:

"Wayne Madsen Report se enteró de diversas fuentes de inteligencia en Washington, Londres, Beirut y Paris que el jefe de la inteligencia saudí, príncipe Bandar bin Sultan le había pagado a lideres claves en el Senado y la Cámara de Representantes de EU, así como también a ministros claves del gobierno francés, con "incentivos en efectivo" para que apoyaran un ataque militar estadounidense y francés para provocar "conmoción y espanto" en contra no solo de Siria sino también de posiciones del Hezbolá en Líbano.

"Buena parte del dinero que está usando Bandar para comprar congresistas de EU y de la Asamblea Nacional francesa provienen del fondo ilícito de $2 mil millones amasado por Bandar producto de los sobornos que el recibió de la compañía de defensa británica BAE Systems por el acuerdo de petróleo por armas hecho por los británicos en los 1980.

"Miembros republicanos y demócratas en el liderato de la Cámara de Representantes y el Senado, entre ellos los senadores Harry Reid, John McCain, Lindsey Graham, Barbara Boxer y Robert Menendez, así como también el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner, la dirigente de la bancada de minoría Nancy Pelosi, el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Mike Rogers, Peter King de Nueva York, el dirigente de la minoría Steny Hoyer y otros han visto como engordan sustancialmente sus cofres de campaña, como resultado de la generosidad financiera de Bandar, según nuestras múltiples fuentes".

vínculos:

[1] http://online.wsj.com/article/SB10001424127887323423804579024452583045962.html

[2] http://www.democracynow.org/2013/9/6/iran_contra_redux_prince_bandar_heads

[3] http://www.waynemadsenreport.com/articles/20130906_1