El acuerdo Lavrov-Kerry puede llevar a Ginebra II

17 de septiembre de 2013

17 de septiembre de 2013.-Según fuentes en Washington cercanas a la comunidad de inteligencia y a la Casa Blanca de Obama, el acuerdo firmado el 14 de septiembre entre el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry y el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, podría conducir a la oportunidad genuina de una conferencia de paz exitosa, Ginebra II, que pondría fin a los dos años y medio de crisis en Siria. Las fuentes se mostraron cautelosas de que hay tres obstáculos claves que hay que salvar antes de que se pueda organizar seriamente una conferencia de Ginebra II. Primero, la ONU tiene que certificar la ratificación de la convención de prohibición de las armas químicas por parte de Siria que puede ocurrir en cualquier momento (Siria presentó formalmente los documentos requeridos ante la ONU el 13 de septiembre).

Después, el gobierno sirio, en los próximos 10 días, tiene que aportar un inventario detallado de sus arsenales de armas químicas y sus capacidades de producción. Dado que los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Israel, Rusia y otros más ya tienen un buen mapa de las capacidades de armas químicas sirias, va a ser vital que el inventario sirio esté completo y sea verídico. Una vez que se haya superado ese obstáculo, se tienen que enviar inspectores de la ONU a Siria, con acceso irrestricto a los sitios identificados, para empezar la transferencia del control y su destrucción final. Aunque Kerry ha enfatizado que todos estos pasos se pueden lograr rápidamente, le tomó casi siete años a la ONU poder destruir totalmente los arsenales de armas químicas de Iraq, después del derrocamiento de Saddam Hussein.

Las fuentes enfatizaron que una vez que se haya completado el primer paso, con los inspectores de la ONU en el terreno se van a incrementar los prospectos de una exitosa reunión de Ginebra II. Hay un coro creciente de especialistas estadounidenses que dicen que se le tiene que dar cabida a Irán en la mesa de negociaciones de Ginebra, por razones obvias. El hecho de que Washington haya abandonado, por ahora, los planes de ataques militares en contra de Siria, ha fortalecido la posición del presidente Hassan Rouhani en contra de los línea dura en su propio país.

Una fuente destacó que el consenso institucional en EU es que sería un desastre que ganaran en este momento los rebeldes sirios. Una solución diplomática no es solo preferible sino que es la única opción viable, dada la fortaleza de las facciones yihadistas, respaldadas por los saudíes, en la oposición siria. El mejor de los resultados, según la fuente, es que haya un acuerdo entre las facciones rebeldes sirias aliadas a EU y el gobierno sirio actual, de forma tal que se forme una coalición en donde se incluya al actual Ejército sirio y los servicios de inteligencia, el liderato Alawita y los rebeldes que ya pasaron el escrutinio. El primer orden del día de dicho gobierno de transición sería una campaña para deshacerse de los yihadistas. La fuente advirtió que Arabia Saudita y otros países del Golfo Pérsico podrían recurrir a cualquier tipo de extremos para sabotear el éxito de este proceso de Ginebra II.

Mike Morrell, quien se acaba de retirar como subdirector de la CIA después de 33 años de carrera en la agencia, se hizo eco de esta perspectiva en el programa "60 Minutos". Morrell advirtió que había la posibilidad de que los yihadistas tomaran el poder en Siria y que esto representaría la peor de las amenazas de seguridad para Estados Unidos y los aliados de Estados Unidos. Lanzó una advertencia similar sobre Afganistán en caso de que el Talibán se apodere de nuevo del país. Morrell describió en detalle las complejidades de la situación actual en el Medio Oriente, entre ellos el hecho de que en Siria y en otras partes de la región se libra una guerra de terceros entre Arabia Saudita e Irán por el control de la región. También dijo que en este momento lo mejor que se podía producir sería un gobierno de coalición entre las instituciones sirias existentes y facciones de los rebeldes que han estado trabajando con Estados Unidos. Reconoció francamente que Al Nusra y otras facciones yihadistas son los mejores combatientes, y que muchos rebeldes sirios se están uniendo a sus filas precisamente por esta razón.