Ataque terrorista en Kenia parte de una "guerra internacional", afirma Presidente de Kenia

23 de septiembre de 2013

23 de septiembre de 2013 -– Un brutal ataque llevado a cabo por elementos de un grupo internacional de milicianos yihadistas se inició el sábado 21 en la ciudad de Nairobi, Kenia. El blanco fue un enorme centro comercial propiedad de israelíes, y el cual visitaban expatriados y kenianos de mayo capacidad adquisitiva. Para el domingo en la tarde (hora del este de EU), la Cruz Roja declaró que había por lo menos 68 personas asesinadas y 200 heridas en un ataque que todavía continuaba. Funcionarios de la policía de Kenia afirmaron que el número puede ser mayor. Los testigos del ataque dijeron que entre los atacantes había personas que no eran africanas, y que no solo había somalíes. El grupo yihadista somalí Al-Shabab se hizo responsable del ataque como venganza por la presencia de 4.000 soldados de Kenia en el sur de Somalia como parte del esfuerzo para establecer allí un gobierno que funcione, el cual desde 1991 no han tenido. Se estima que entre 10 y 15 atacantes fueron aislados en el primer piso y en el área de estacionamiento subterráneo. Ellos tienen rehenes, que complica los esfuerzos para terminar con el ataque. De ellos, más de 1000 han sido evacuados del sitio, a salvo. Los informes más recientes indican que las Fuerzas Especiales de Kenia lanzaron un ataque.

El Presidente Uhuru Kenyatta denunció esta agresión como un ataque terrorista que es parte de una guerra internacional, y no un suceso específico de Kenia. El sobrino de Kenyatta y su prometida estuvieron entre los que fueron asesinados. Además también fueron muertos tres británicos, dos franceses, dos canadienses, y Kofi Awoonor, un connotado poeta de Gana y ex embajador de Gana en las Naciones Unidas. (El señor Awoonor había colaborado con el Movimiento de LaRouche en la década de 1990, cuando le dio una entrevista a la EIR sobre el desarrollo económico en 1991 y fungió como Observador Internacional en la audiencia del Instituto Schiller sobre el repugnante comportamiento del Departamento de Justicia en 1995). Este ataque se ha calificado como el peor suceso en Kenia desde el bombardeo a la embajada de Estados Unidos en agosto de 1998.

Desde que se llevó a cabo en mayo de este año la cumbre de la Unión Africana (UA), Kenyatta ha estado haciendo campaña enérgicamente para que los países de África se retiren del Tribunal Penal Internacional (TPI), que fue organizada por el imperio financiero global angloholandés. Este comenzó a funcionar en el 2002. Esa cumbre de la UA condenó al TPI por haber sido creada como una nueva herramienta colonial. El TPI emitió una orden judicial contra Kenyatta. El vicepresidente de Kenia, William Ruto (quien pertenece a un partido distinto del de Kenyatta), actualmente esta siendo procesado por el TPI en La Haya, Holanda (esto comenzó el 10 de septiembre). Ayer después del ataque terrorista, Ruto pidió que su proceso judicial fuera aplazado, de modo de que le permitiera retornar a Kenia para ocuparse de la crisis.