Obama, el quemado

24 de septiembre de 2013

24 de septiembre de 2013 — Obama está convirtiéndose a pasos agigantados en un político "quemado", a menos de un año después de su segundo período de gobierno. Incluso antes de que se vio forzado a retractarse de su guerra contra Siria, los medios "progresistas" y "liberales", que por lo general lo apoyaban, habían empezado a distanciarse del pretendiente a Führer. Ahora, el "éxodo" se ha convertido en estampida.

Diversos sitios "progresistas" están publicando ahora artículos sobre la posesión y uso de armas químicas por parte de los rebeldes sirios. Ejemplo de esto es el artículo de Michael Collins en OpEd News [1]. Sus palabras de entrada son "Al-Qaeda tiene un programa de armas químicas", después de lo cual revela muchos hechos, entre ellos su "preponderancia" entre las facciones rebeldes y las acusaciones turcas de que Al-Nusra intentó comprar químicos para armas. "Esto tiene implicaciones reales en la política siria del gobierno de Obama", dice Collins y "plantea dudas sobre quien perpetró el ataque con armas químicas".

La semana pasada, Stephen Lendeman —quien anteriormente ya había criticado duramente a Obama y ha pedido la Glass-Steagall— denunció la participación del financista liberal George Soros con los grupos de "derechos humanos" (junto con las fundaciones Ford, Rockefeller y Carnegie), y dijo que había "un enorme conflicto de intereses" debido al gran capital. Lendeman desenmascara un informe de Human Rights Watch sobre los ataques en Ghoutta, y cita el caso de Francis Boyle contra Amnistía Internacional: "El motivo fundamental de Amnistía Internacional no son los derechos humanos sino la publicidad. En segundo lugar el dinero. En tercer lugar es reclutar más miembros. En cuarto, las batallas internas por ámbitos de influencia. Y después finalmente, los derechos humanos, las preocupaciones genuinas por los derechos humanos". La denuncia de Lendemen fue reproducida en el sitio electrónico "IndyBay" con sede en San Francisco, una fuente del apoyo de Soros, Pelosi y Obama.

El domingo, el ex congresista demócrata Dennis Kucinich, esencialmente amenazó a Obama con un juicio político. Al hablar en la cadena del noticiero Fox, que ahora lo han adoptado, Kucinich, cuando salió a colación el tema del enjuiciamiento, dijo: "Si, [Obama podía ser enjuiciado políticamente], y les voy a decir por qué: porque no existe una amenaza inminente o real para los Estados Unidos de América". Continuó la clase como especialista constitucionalista diciendo "No se trata de 'Yo, el presidente', sino de 'Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos' quienes formamos la Constitución. Artículo 1, Sección 8 que dice 'Solo el Congreso tiene el poder de llevar este país a la guerra'. Ese es un principio fundamental, y si el presidente lo hace a un lado e ignora eso, yo creo que va a haber consecuencias para el"

Mientras tanto, la población estadounidense sigue oponiéndose firmemente a cualquier intervención en la guerra en Siria. Una reseña de los boletines de noticias de los congresistas (enviados a sus electores vía correo electrónico), muestra encuestas en donde llega a ser hasta un 94% los que están en contra de la guerra. Hasta el raro demócrata (en este caso Bruce Braley de Iowa) con el suficiente coraje como para plantear el problema, dijo que un 75% de los que respondieron se mostraron en contra de una mayor intervención de Estados Unidos en la región.

Mientras se tambalea su base de apoyo, Obama se aferra a hablar del "control de armas" en un esfuerzo desesperado por revivir su base de apoyo.