Exagente de la CIA y piloto en la operación Contras revela los acuerdos sobre armas detrás de Bengasi

27 de septiembre de 2013

27 de septiembre de 2013 — En un artículo de John Marrs y en una entrevista en infowars.com con Alex Jones, el ex contratista de la CIA y piloto William Robert "Tosh" Plumlee, que transportó armas y municiones para la agencia en épocas tan remotas como el derrocamiento de Batista y la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, así como también a Nicaragua durante el escándalo Irán-Contras, y quien testificó en 1977 ante la Comisión Church y de nuevo en 1990 y 1991 ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, afirmó que un funcionario de alto nivel de la OTAN en el Medio Oriente y buen amigo suyo con quien trabajó en América Central, le dijo que se estaban transportando armas, incluyendo misiles stinger, desde Bengasi, Libia a los rebeldes sirios y que el embajador Stevens se oponía a esta operación.

Plumlee dijo que le habían informado que Stevens escribió varios memorandos durante las 4 semanas o dos meses antes del 11 de septiembre de 2011 sobre el asunto, pero le dijeron que no se metiera.

Plumlee informó que Obama estaba canalizando grandes embarques de armas de "alto impacto", así como armas de bajo calibre y municiones usando una red de casas de seguridad clandestinas de la CIA en Turquía y Jordania, hacia los rebeldes sirios, mediante un programa conocido como Ventas Comerciales Directas (DCS por siglas en inglés). Este grupo opera como parte del Directorio de Control de Comercio de Defensa del Departamento de Estado de EU (DDTC por siglas en inglés). El programa DCS regula las ventas de armas en el exterior y otros artículos de defensa, servicios de defensa y entrenamiento militar de compañías privadas estadounidenses.

Plumlee, quien se dice va a presentar testimonio la próxima semana ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, exigió que se dieran a conocer los despachos de Stevens al Departamento de Estado. También dijo que el esperaba que al salir públicamente, iba a motivar a otros que son los operativos en el terreno, a salir también públicamente y arriesgarse junto con el a decir la verdad. Plumlee, quien tiene ahora 76 años de edad, dijo que si el fuera empleado del gobierno y se hubiera visto involucrado en proveerle armas a los terroristas, hubiera considerado su responsabilidad salir públicamente. Concluyó la entrevista diciendo, "Quiero que me devuelvan mi país".