Wall Street y la Reserva Federal te quieren matar con la hiperinflación

3 de octubre de 2013

1 de octubre de 2013 — Las afirmaciones que repiten constantemente los gobernadores de la Reserva Federal (FED) que preside Ben Bernanke, en el sentido de que "la inflación está controlada, podemos continuar con la Emisión Cuantitativa", no son solo mentiras, sino que son mentiras que matan. Las familias estadounidenses han padecido las consecuencias de una inflación que esta a punto de ser hiperinflación desde que se eliminó en 1999 la Ley Glass-Steagall, y luego del ataque terrorista británico-saudí del 11 de septiembre de 2001. La política de impresión desbocada de dinero que tiene la Reserva Federal desde el 2009, obsesionada por salvar a los bancos de Wall Street, está empujando cada vez más esta inflación asesina.

El Comité Político de LaRouchePAC hizo un estudio reciente sobre los precios de los productos en los que rutinaria e inevitablemente las familias tienen que gastar, según lo publican varias agencias del gobierno de Estados Unidos, durante las presidencias desafortunadas de George W. Bush y Barack Obama, hasta la fecha, para determinar cómo ha avanzado la inflación. Sin embargo, no hemos aceptado aquí las mediciones del ingreso de los hogares "ajustados a la inflación" o dizque "reales", que publica el gobierno y la Reserva Federal dado que no son en ningún sentido "reales", sino fraudes que tienen el propósito de hacer creer a la población que la inflación solo ha "aplanado" su ingreso en términos dizque "reales". Cuando en realidad lo que ha hecho la inflación es aplastar y mucho más al ingreso en realidad.

Próximamente el Comité Político de LaRouchePAC publicará estas cifras sobre la hiperinflación para mostrar gráficamente lo que ha venido sucediendo a la población estadounidense y a sus niveles de vida bajo los gobiernos de Bush, Obama y la impresión de dinero, o "EC" de Bernanke.

* Durante los 13 a 14 años que van desde 1999 y el 2000, el ingreso promedio de los hogares de Estados Unidos, medido en términos absolutos en dólares, ha aumentado en un 25% para la franja menor de la población, o estrato E, y entre 30% y 35% para los dos sectores inmediatamente superiores, o estratos C y D (en una escala en que va de mayor a menor ingreso, desde el estrato A al E).

* Mientras tanto, en el mismo período: el precio de un galón de gasolina ha aumentado en 180%; el galón de combustóleo para el calentador de ambiente, en 372%; el kilowatt/hora de electricidad en 50%; la libra de espagueti o de macarrones, en 50%; la harina de trigo, en 75%; el pan, en 50%; la libra de carne de res molida, en 85%; un par de zapatos para hombre, en 110%; el precio de todos los artículos de las tiendas por departamentos ha aumentado en un promedio de 40%; el alquiler más o menos justo, entre 50% y 70% según la zona del país; el precio de una casa nueva, en 78%; la colegiatura de un año en la universidad, incluyendo habitación y alimentación, en 85%; un carro mediano, en 50%. Esto para no mencionar las pólizas de seguro medio y otros gastos indispensables que se han disparado en la medida que entra en vigor la ley de salud de Obama.

Wall Street nos va a matar si no lo eliminamos antes.