EU trata de chantajear a Corea del Sur para que acepte el sistema de misiles enfocados contra China

4 de octubre de 2013

3 de octubre de 2013 — Fuentes de Corea del Sur han confirmado los informes de la prensa surcoreana en el sentido de que Estados Unidos está chantajeando a Seúl sobre un tema sensible que tiene que ver con el control operativo sobre las fuerzas surcoreanas en el país en caso de guerra, para exigir que el gobierno acepte sistemas avanzados misilísticos y sistemas de radares, que el gobierno sabe son una amenaza para China y se niega a permitirlos en el país. En una cobertura anterior, se había informado que el Presidente de Corea del Sur, Park Guen-hye insistió en fuertes términos en contra de la propuesta de misiles ABM de Estados Unidos [1].

Estados Unidos ha insistido en regresarle a Corea del Sur el control operativo sobre las fuerzas armadas de Corea del Sur en tiempos de guerra para el año 2014. La transferencia estaba programada para una fecha más temprana, pero Seúl ha solicitado repetidamente que se posponga y continúa insistiendo en que se debe posponer para después del 2014, y hasta que se establezca una paz aceptable en la península. Esta preocupación se debe a que un ataque de Corea del Norte contra Seúl, que está a solo 31 millas de la frontera con Corea del Norte, no requeriría automáticamente una respuesta de EU después de que se haya hecho la transferencia del comando operativo, y este hecho pudiera inducir a Corea del Norte a lanzar un ataque.

Chosun Ilbo, un periódico de prestigio en Corea del Sur, dijo el lunes con relación a la visita del Secretario de la Defensa de EU, Chuck Hagel el lunes, que Hagel dijo que "cualquier demora en la entrega del control operativo total de las tropas de Corea del Sur a Seúl se puede resolver en relación a la participación de Corea del Sur en el programa de defensa antimisilístico encabezado por EU". Estos sistemas misilísticos, como es el sistema THAAD desplegado en Guam durante el brote de amenazas de confrontación entre Pyongyang y Washington, se ven más como una amenaza primordialmente contra las capacidades militarmente mucho más avanzadas de China que a las tecnología mas bien primitivas de Corea del Norte, y Seúl no quiere tener nada que ver con la confrontación de Obama con China.

El gobierno de Park Guen-hye insiste en una fuerte capacidad de disuasión en contra de Corea del Norte, pero cree que los misiles de menor categoría Patriot ya instalados son suficientes en contra de las capacidades militares de Corea del Norte.

Seúl también está extremadamente preocupado por las intenciones de EU y Japón de desplegar estos sistemas avanzados en Japón, a la vez que se mueven para cambiar la constitución pacifista de Japón, lo que le permitiría comprometerse en operaciones militares "en defensa de sus aliados", lo que, por supuesto, se puede interpretar muy libremente.