Advierten que el euro sobrevaluado puede destruir a la Unión Europea

4 de noviembre de 2013

4 de noviembre de 2013 — El columnista del diario británico Telegraph, Ambrose Evans-Pritchard, publicó una grave advertencia ayer en la edición dominical del diario [1], en el sentido de que el disparo en el valor del euro frente al dólar y al yen japonés puede llevar a una ruptura caótica del sistema de moneda única y crear más estragos en la economía de Europa. En parte como reacción al caos político que hay en Washington, grandes inversionistas internacionales, así como algunos bancos centrales como el de China, Brasil, Rusia y de los emiratos del Golfo Pérsico, han estado cambiando sus activos denominados en dólares y comprando euros. Según Pritchard ha habido una transferencia de unos $9 billones de dólares, lo cual ha disparado el valor del euro ocasionando una mayor crisis económica y profundizando la brecha entre Alemania y los Estados mediterráneos de Europa. "El tipo de cambio del euro está demasiado alto para las dos terceras partes de los Estados del euro, es una causa fundamental de que el desempleo llegó a un pico récord de 12.2 por ciento en septiembre. Está empujando a los Estados europeos en crisis hacia una deflación al estilo de los años treinta, haciendo casi imposible para Italia, España y Portugal abrirse paso para salir de la deuda", advierte.

Señala que Alemania impuso una austeridad salarial severa antes que otros países de la unión monetaria europea, similar a la que sufren otros países del euro. Pritchard cita al comisionado de Italia ante la UE, Antonio Tajani, quien advierte que Italia enfrenta una "masacre industrial sistémica". También cita a Francois Heisbourg, el francés que dirige el Instituto Internacional para Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés) de Londres, quien dice que el euro tendría que "ponerse a dormir" a fin de salvar a la Unión Europea. "Tenemos que enfrentar la amenaza de que la propia Unión Europea se ve amenaza ahora por el euro", dice Heisbourg. Señala que la batalla campal entre Estados acreedores y deudores dentro de la unión monetaria europea puede terminar en "un colapso nervioso y una desintegración descontrolada del euro".

La solución que propone Pritchard, por supuesto, es pura demencia. Pide que el Banco Central Europeo "resuelva" el problema mediante una nueva ronda de impresión hiperinflacionaria de dinero para reducir el valor del euro. En otras palabras, ¡desatar una guerra de locos contra la Reserva Federal a ver quien hunde su moneda más a fondo!

No cabe duda que solo la reorganización del sistema financiero con una reforma de la banca a la Glass-Steagall puede poner las cosas en su lugar.