Los grandes bancos y compañías de seguros de Wall Street piden sangre

9 de noviembre de 2013

9 de noviembre de 2013 — El Foro de Servicios Financieros (FSF), el mismo grupo que desplegó a los presidentes de los bancos dizque "demasiado grandes para quebrar" a la Casa Blanca el 2 de octubre pasado, en medio del cierre del gobierno, para exigirle a Obama que detuviera a cualquier costo la aprobación de la Glass-Steagall, que siga con la política de emisión cuantitativa de dinero para los bancos y aumente el límite de endeudamiento, se describe a si mismo como el grupo de presión más poderoso de Estados Unidos. Fue fundado en el 2000 para supervisor la implementación de la ley Gramm-Leach-Bliley, que fue la ley que derogó a la Glass-Steagall, y se compone de los presidentes ejecutivos de las 19 instituciones financieras, bancos y compañías de seguros, más grandes que operan en Estados Unidos. De este modo, el grupo incluye a muchos bancos y compañías de seguros extranjeros que tienen una enorme presencia en el mercado financiero de Estados Unidos, tales como el Deutschebank, HSBC, Credit Suisse y UBS.

Forman parte del FSF las siguientes grandes compañías de seguros: AIG, Metlife, Prudential, y Allstate. Otras compañías que no son bancos, como Edward Jones, GE Capital y Fidelity, también participan en eso, junto con las entidades del mentado Cofre de Boston, como el State Street Bank, y el BNYMellon Bank. El presidente del grupo es Lloyd Blankfein, de Goldman Sachs, y el vicepresidente es Brian Moynihan de Bank of America.

Igual que en la reunión anterior del 2 de octubre de los banqueros en la Casa Blanca, el 23 de octubre se reunió un grupo de las grandes compañías de seguros con altos funcionarios de la Casa Blanca y la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, para "eliminar" los problemas que hay con la implementación del Obamacare. Entre los participantes estuvieron los presidentes ejecutivos de Aetna, Wellpoint, Humana, Kaiser Permanente, HealthNet, Centene. Luego se realizó una reunión de seguimiento en la Casa Blanca el 5 de noviembre, en donde el jefe de personal de Obama, Denis McDonough, se reunió con los presidentes ejecutivos de algunas de las más grandes compañías de seguros, supuestamente para "promover los esfuerzos de comunicación y educación" hacia quienes han perdido sus pólizas de seguro médico.

De acuerdo a un estudio de PriceWaterhouseCooper del 2012, esos gigantes de seguros médicos proyectaban un aumento anual en las ventas de sus pólizas de $205 mil millones de dólares en cuanto se implementase el Obamacare, aunque las estimaciones de LaRouchePAC son que sus ingresos extraordinarios estarían cerca de los $300 mil millones al año.