China y Rusia aumentan los preparativos de guerra en respuesta a la amenaza de guerra angloamericana

4 de noviembre de 2013

4 de noviembre de 2013 — Tanto China como Rusia, cada una a su manera, han estado ocupadas en mejorar sus capacidades nucleares tanto las convencionales como las estratégicas, para estar listos a enfrentar una guerra, como parte de la resistencia que están haciendo al imperio angloamericano. Ambos países no están llevando a cabo estos preparativos de manera aislada uno del otro, como lo destaca la reunión que tuvieron el 31 de octubre el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el vicepresidente de la Comisión Central de las Fuerzas Armadas de China, Xu Qiliang. Según la agencia de noticias china Xinhua, Putin señaló que la cooperación militar juega un papel muy importante en la relación estratégica entre Rusia y China, y dijo que espera que los dos ministros de defensa puedan coordinarse mejor de modo de que hayan mayores relaciones bilaterales en un futuro. Xu respondió que la cooperación estratégica entre China y Rusia se encuentra ahora en una nueva fase gracias a los esfuerzos de ambos países. Agregó Xu que China desea profundizar el intercambio militar y ampliar la cooperación con Rusia, para estimular los lazos bilaterales y llevarlos a un nivel superior.

La semana comenzó con China, que por primera vez habló públicamente de su flota estratégica de submarinos nucleares el pasado lunes 28 de octubre, cuando comenzaron a publicarse una multitud de artículos en la prensa china. El jueves 31 de octubre, el periódico Diario del Pueblo [1] citó al experto militar chino Yin Zhuo, quien caracterizó a las fuerzas estratégicas de misiles de China como parte de una "estrategia de contraataque". Esto es, "solo si nuestros oponentes utilizaran armas nucleares para atacarnos, nosotros utilizaríamos armas nucleares en el contra ataque". Mientras que China, así como Rusia y Estados Unidos, opera una tríada nuclear, se considera que los submarinos que cargan misiles estratégicos son la parte más importante de la tríada, porque si un conflicto estalla su posibilidad de sobrevivir está en el rango de un 85 a un 90%, comparado a no más de un 50%, o de apneas un 5% de posibilidad que tendrían los misiles en tierra y las fuerzas de bombardeo.

Además, los chinos fueron muy claros al decir a quien tratan de disuadir, como señala un artículo publicado el 28 de octubre por el periódico Global Times [2]. Un ataque nuclear de China contra Estados Unidos tendría como blanco especialmente los centros de población. Los misiles lanzados desde submarinos en el Pacifico, tendrían principalmente como blanco las ciudades de la costa oeste, en tanto que el blanco principal de los misiles DF-31 ICBM basados en tierra, y que volarían cruzando el Polo Norte, serían las ciudades más importantes de la costa este. El mensaje en esos enunciados es bastante claro.

Los rusos, mientras tanto, también están ocupados en hacer sus propios preparativos. Esta semana, el Presidente Putin, ordenó un ejercicio sorpresa, sin aviso anticipado, de las capacidades estratégicas misilísticas y de submarinos combinadas con los ejercicios aéreos y de defensa misilística en el campo de prueba de Kapustin Yar. Se dispararon dos cohetes intercontinentales, y dos cohetes desde submarinos, así como unos 15 cohetes de defensa antimisiles S-300 y S-400, durante estos ejercicios, que fueron supervisados por el Presidente Putin en persona. Putin había ordenado por lo menos cuatro de esos ejercicios relámpago por sorpresa este año, y tanto el como el ministro de Defensa Sergei Shoigu, habían indicado que habría otros más. El propósito de estos simulacros es verificar qué tan preparadas estarían las fuerzas rusas en caso de un ataque.

Mientras que se llevaban a cabo los ejercicios de las fuerzas estratégicas, dos aviones bombarderos nucleares TU-160 están operando en Sudamérica. El 28 de octubre llegaron a Venezuela, luego de un viaje de 10,000 kilómetros en menos de 13 horas desde su base en la región del Volga. El 30 de octubre, aterrizaron en Nicaragua. "La tripulación esta descansando ahora y se prepara para emprender nuevas misiones. Esta programado que patrullen la región varias veces", informó el teniente general Anatoly Zhikharev, comandante de la Aviación Rusa de Largo Alcance, en una reunión en el Ministerio de la Defensa el 31 de octubre.