¿Cuál es el riesgo de que un asteroide choque con la Tierra?

9 de noviembre de 2013

9 de noviembre de 2013 — Un equipo de 59 científicos de nueve países que ha estado estudiando la información sobre el meteorito de Chelyabinsk que estalló en el aire en febrero pasado, estima que el riesgo de un impacto dañino de un asteroide de 20 a 30 metros de tamaño, con la Tierra, es mayor de lo que se creía.

El doctor Bill Cooke, del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA, se refirió a unos artículos que se publicaron esta semana en las revistas Nature y Science, y dijo que si se observa más detenidamente los impactos que han ocurrido sobre la Tierra durante las últimas décadas, el número de impactos de tipo kilotón fue "mayor de lo que mostrarían las inspecciones" de Objetos Cercanos a la Tierra (OCT). Se estima que podría haber hasta siete veces más asteroides en el rango del tamaño del asteroide de Chelyabinsk de lo que se había pensado antes con el empleo de los modelos actuales, aunque el científico investigador de los OCT, Paul Chodas, advirtió que la cantidad que dice el papel podrían ser "sobrestimaciones". Se le preguntó al científico "¿Con que frecuencia esperaría un evento como el de Chelyabinsk?". Chodas respondió que "antes de Chelyabinsk, yo diría que cada siglo, si hay entre 3 y 4 millones como esos" asteroides de ese tamaño. "¿Son tan escasos como se pensaba?", se le preguntó. Chodas dijo que pensaba que era "razonable" que sean tres veces más frecuentes "de lo que predecíamos" antes.

El trabajo de campo que hacen científicos que estudian los fragmentos de los meteoritos y la grabación que se hace durante su entrada en la atmosfera de la Tierra, ahora ubica el tamaño de los objetos en 62 pies de grosor, y que estallan en el aire con una fuerza de unas 40 bombas atómicas (unos 500 kilotones de energía) y viajan a unas 42,000 millas por hora. El daño fue más extendido de lo que se había pronosticado para un objeto de ese tamaño.

Al momento del evento de Chelyabinsk, los científicos explicaron que no era posible una alerta previa, debido a que el asteroide viajaba hacia la Tierra desde la dirección del Sol. Por este motivo, los científicos destacaron que se necesitan telescopios estacionados en el espacio, de preferencia en la parte infrarroja del espectro. Lo que hace difícil encontrar asteroides pequeños en el rango de las decenas de metros, dijo Lindley Johnson, que dirige el programa de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA, no es tanto su tamaño, sino su casi invisible falta de brillantez. Un telescopio infrarrojo podría observar estos objetos obscuros y también podría aportar información para caracterizar su tamaño y composición, dijo. A la pregunta de si la NASA contempla hacer alguna propuesta para un telescopio infrarrojo basado en el espacio, Johnson solo pudo responder que "depende del Congreso", en términos del presupuesto para ello.