Zepp-LaRouche: "Se podrían revertir las críticas a Alemania por su superávit comercial"

12 de noviembre de 2013

12 de noviembre de 2013 — La presidenta del partido Movimiento Solidaridad por los Derechos Civiles, Helga Zepp-LaRouche, hizo la siguiente declaración pública el 10 de noviembre ante los ataques internacionales en contra del superávit comercial de Alemania.

A partir del informe semestral del Tesoro de EU, [30 de octubre], se forjó una alianza no muy santa que identificó finalmente al "villano" responsable no solo de los problemas en la zona del euro sino de toda la economía mundial: Alemania y su superávit comercial. El FMI, la Comisión de la Unión Europea (UE), Paul Krugman y Romano Prodi, quien llegó a pedir un "Frente Latino" en contra de Alemania, todos estuvieron de acuerdo en el cargo. "Francia, Italia y España deberían golpear la mesa con su puño juntos" le dijo Prodi a la cadena de periódicos Quotidiano Nazionale. Estos tres países tienen una mayoría en el Consejo Europeo, así como también en la Junta directiva del Banco Central Europeo (BCE) y en otras instituciones como el Banco de Inversiones Europeo, y pueden forzar a Alemania para que reduzca sus exportaciones y reduzca su actual superávit comercial.

Esta racionalización es tan incompetente económicamente como transparentes son sus intenciones. Se quiere quebrar hasta la poca resistencia que queda en Alemania a la política hiperinflacionaria de "emisión cuantitativa" del BCE, y se quiere eliminar la mínima influencia que ejerzan varias naciones sobre el mecanismo de reorganización bancaria.

El querer culpar por el déficit en la balanza comercial de los países del sur de Europa al superávit comercial de Alemania, que ha sido el sello distintivo de la economía alemana desde las reformas de Bismarck —ya sea con el marco, el Rentenmark, el Reichsmark, el marco alemán y el euro— es hipócrita. La gran competitividad de los productos 'Hechos en Alemania' se debe, por lo menos hasta ahora, a la alta tasa de progreso científico y tecnológico en la economía alemana.

Por el contrario, el déficit en el sur es producto de un defecto fundamental del euro, que primero promovió la formación de burbujas financieras y que ahora está estrangulando las economías reales de estos países, reduciendo la esperanza de vida, mediante las políticas asesinas de la UE de presupuestos equilibrados y de la Troika. Solo se han beneficiado con el euro las compañías que exportan, no el pueblo alemán, mientras que el mercado interno está estancado y donde se niegan las inversiones urgentes en infraestructura física y de servicios.

Si continúa la presión internacional y Alemania se siente que está contra la pared, no vamos a tener otra alternativa que actuar en consecuencia y cambiar nuestra orientación. De cualquier manera, una cooperación económica estrecha con los países en Asia orientados al crecimiento ofrece mejores perspectivas para el futuro que continuar en la dinámica trasatlántica, que está mucho más comprometida con la especulación de alto riesgo que con el regreso al crecimiento económico real. La verdad es que ni Alemania ni ningún otro país de Europa tiene la más mínima posibilidad de escaparse a la "cascada de obligaciones" y por lo tanto de expropiaciones por parte de instituciones de la UE, mientras sigan adentro del fallido experimento del euro.

En contraste, con la introducción de la separación bancaria Glass-Steagall y con el restablecimiento de la soberanía económica y monetaria, le podríamos poner fin a la economía de casino y desarrollar la economía real por todo el mundo.