Daily Beast publica el obituario político del príncipe Bandar

18 de noviembre de 2013

18 de noviembre de 2013 — Christopher Dickey, director de la oficina de la revista Newsweek en París, publica lo que equivale a un obituario político para el príncipe Bandar bin Sultarn [1] en el número del 16 de noviembre del Daily Beast. Dickey Compara a Bandar con el "Great Gatsby", el personaje ficticio playboy súper rico y autodestructuivo de la novela de F. Scott Fitzgerald sobre la decadencia de los turbulentos años 20, y describe a Bandar como un espía desesperado y debilitado cuya trayectoria reciente está colmada de fracasos. Dickey destaca la frustración saudí con el presidente Obama, y hace la siguiente observación: "Pero el mayor problema de Bandar pudiera ser Bandar. En los últimos años ha puesto en juego una y otra vez los recursos y el prestigio del reino de Arabia Saudita, con muy poco que mostrar a cambio... El rey Abdullah bin Abdulaziz, quien tiene por lo menos 90 años de edad, se ha pasado toda su vida y una incontable cantidad de miles de millones de dólares tratando de promover la estabilidad en la región. Pero no ha obtenido por lo que ha pagado".

Dickey destaca el papel de Bandar en la desestabilización de Líbano como uno de los principales ejemplos de su historial de fracasos. Bandar fue el aliado número uno de Israel cuando ocurrió la invasión a Líbano en el 2006. Israel salió con un ojo morado cuando el Hezbolá combatió a la Fuerza de Defensa Israelí hasta el empate. "Está tan distorsionada la visión de Bandar sobre Líbano en este momento" dice Dickey, "que por un tiempo estuvo promocionando a Samir Geagea, el excomandante medio místico de una milicia salvaje cristiana maronita, como próximo presidente del país". Hoy, Dickey destaca, Bandar es el arquitecto de una alianza igualmente estrafalaria con Israel en contra de cualquier acuerdo del P 5+1 e Irán, agregando que Arabia Saudita está redoblando su asociación estratégica con Paquistán, en busca de una "defensa estratégica" paquistaní (es decir una sombrilla nuclear) si Irán consigue la bomba y presionando para que los paquistaníes entrenen el último plan de Bandar, un "Ejército Islámico" en Siria para derrocar a Assad.

"El año pasado, según fuentes saudíes que han trabajado estrechamente con Bandar, le dijo al rey Abdullah que el podía resolver la situación en Siria en unos cuantos meses. El jefe de inteligencia anterior, príncipe Muqrin, no había podido lograr grandes avances. Pero Bandar, tal y como resultó ser, tampoco ha logrado muchas mejoras".

Dickey concluye su perfil de "Bandar Gatsby" destacando que el jefe de la inteligencia saudí sufre de constante dolor físico "de cuando se estrelló su avión cuando era piloto, así como también debido a otros problemas de salud" y ya no puede trabajar 18 horas diarias como lo exige la posición. Un colaborador cercano saudí lo describe como "frustrado y enojado y ansioso por mostrarle al mundo su habilidad para lograr lo que parece imposible". El mismo colaborador cercano advierte, que, sin embargo "estar enojado no es bueno en el negocio de la inteligencia".

En un acontecimiento relacionado, el periódico en árabe con sede en Londres Al Quds al Arabi informa que las relaciones entre Bandar y Estados Unidos se han deteriorado a tal grado que él boicoteó la reciente reunión en Riad con Kerry, y la cadena informativa Voz de Rusia informa que le cancelaron a Bandar su visa de entradas múltiples a Estados Unidos.

Aunque Dickey si habla del papel saudí en el 11 de septiembre (destaca que 15 de los 19 secuestradores eran ciudadanos saudíes), no menciona las 28 páginas u otra evidencia de la participación personal de Bandar con los terroristas y tampoco se refiere a la alianza fundamental de Bandar con los británicos, que se han lucrado desde hace años del acuerdo Al Yamamah. Como observara Lyndon LaRouche esta semana, el final de Bandar podría romper el control de la corona británica sobre el reino y eso no sería algo nada malo en absoluto.