Se extiende el temor de un crac antes de fin de año

23 de noviembre de 2013

22 de noviembre de 2013 — Un ex director de un banco regional de la Reserva Federal de Estados Unidos, con fuertes nexos a los círculos empresariales y de la seguridad nacional, advirtió que hay una creencia creciente de que podría haber un estallido del sistema financiero global antes del fin de año.

Los temores están relacionados al desplome de la presidencia de Obama y a la perspectiva de que se acorta el plazo para que la junta comisionada entre el Senado y la Cámara de Representantes llegue a un acuerdo en torno al nuevo presupuesto, que se vence el 13 de diciembre, y luego de esto se negocie la extensión del techo de endeudamiento. De acuerdo a la fuente, ahora es bien conocido que había una solución bipartidista razonable para impedir el cierre del gobierno, la cual se la planteó la senadora republicana de Maine, Susan Collins, al Presidente Obama, antes de que se clausurara el gobierno, pero la propuesta la propuesta no se aceptó porque la Casa Blanca quería el cierre del gobierno para levantar la tasa de aprobación a Obama y calcularon (correctamente) que los republicanos del Partido del Te caerían redonditos en la trampa de Obama.

Como consecuencia de esa cobarde maniobra política, se erosionó la confianza en el gobierno de Estados Unidos, y como resultado, hay cero confianza de que no se vaya a repetir el mismo esquema partidista otra vez. El ex director de la Reserva recordó que en septiembre de 2008, hubo un pánico tal en los mercados financieros que los préstamos interbancarios de un día para otro se congelaron por completo, porque los bancos no tenían confianza en los balances de los demás bancos. Ahora nos encontramos en una situación igual de precaria, advirtió, en la cual podría haber un crac sistémico en algún momento en diciembre o enero.

Esta misma persona advirtió que la política de Emisión Cuantitativa de la Reserva Federal se ha extendido por tanto tiempo que la Reserva Federal ha acumulado una cartera enorme de activos tóxicos, y que no hay manera de resolver ese problema, ya sea manteniendo la EC o disminuyéndola o parándola por completo. Nada que no sea la Glass-Steagall, coincidió, puede crear el espacio necesario para una reorganización ordenada y para reiniciar un verdadero crecimiento económico. Obama ha creado tal incertidumbre política que cualquier cambio ligero podría ocasionar un desplome total.