John F. Kennedy: Puerto Rico es un aliado y puente hacia el resto de las Américas

4 de diciembre de 2013

4 de diciembre de 2013 — En contraste con el enfoque genocida de "matémoslos a todos" que tiene Wall Street hacia Puerto Rico, el presidente John F. Kennedy vio el papel positivo que podía tener la isla.

El 15 de diciembre de 1961, Kennedy y su esposa, la Primera Dama Jacqueline Kennedy hicieron escala en Puerto Rico para una visita de dos días cuando se embarcaron en la primera gira del presidente por Iberoamérica, con escalas planeadas en Venezuela y Colombia.

Al hablar en el aeropuerto de San Juan, Kennedy le dijo a su aliado cercano y colaborador, el gobernador de Puerto Rico, Luis Muñoz Marín, que Puerto Rico "sirve como un puente admirable entre América Latina y Norteamérica. Usted ha gestionado, me parece, para hacer que sea más fácil entendernos unos a otros... Gobernador, le estoy muy agradecido y le estoy muy agradecido a su pueblo. En el continente tenemos a muchos de ellos, y están entre nuestros mejores ciudadanos, y estoy muy contento de estar en América esta tarde".

Muñoz Marín, el primer gobernador elegido democráticamente en la isla, sobresalió no solo por sus esfuerzos por sacar de la pobreza a la población de la isla, sino también porque el invitó al chelista de renombre internacional Pablo Casals a vivir en Puerto Rico y que lanzara un renacimiento cultural que elevara a la población, lo que ocurrió a partir de 1955. Casals tuvo éxito en convertir a Puerto Rico en un centro internacional para la interpretación de música clásica con su Festival Anual Casals, la creación de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y el Conservatorio de Música de Puerto Rico.

Casals mantuvo correspondencia con Kennedy durante todo 1961, antes de la interpretación en la cena de Estado en honor del gobernador Muñoz Marín, el 13 de noviembre de 1961, cuando tenía 84 años de edad. La primera presentación del chelista en la Casa blanca había sido en 1904, cuando tocó para Teddy Roosevelt. A pesar de que, a partir de 1939 se había negado a tocar en cualquier país que hubiera reconocido el régimen del dictador fascista de España, Francisco Franco, en 1961 Casals aceptó la invitación de Kennedy para tocar en la Casa Blanca porque, como él lo explicara, "él era un líder mundial a quien yo admiraba".