Los "rescates internos" atacan las pensiones en Detroit e Illinois

4 de diciembre de 2013

4 de diciembre de 2013 — El imperio está tratando de encajar aún más la navaja de los llamados "rescates internos" en el corazón de Estados Unidos. Ayer, un juez federal de quiebras le dio la luz verde a las autoridades (impuestas por el gobernador) de la ciudad de Detroit para que se acoja al Capítulo 9 sobre quiebras, y explícitamente, para que se apoderen de los fondos de las pensiones de los trabajadores retirados del sector público —que el falsamente dijo no eran diferentes a ninguna otra deuda—para seguir pagando a los bancos. Por otra parte, en Illinois, la legislatura aprobó un proyecto de ley laberíntico para recortar las pensiones y aumentar la edad de retiro de los empleados estatales, para no pagarles sus deudas atrasadas. Tanto Michigan como Illinois tienen integradas en sus constituciones disposiciones con las que se protege las pensiones de manera absoluta. ¿Pero qué con eso?

Los ataques simultáneos son testimonio de la validez de los comentarios de Lyndon LaRouche el pasado lunes 2 en su discusión con el Comité Político Nacional de LPAC: [1] "Primero que todo hay una crisis general de desintegración que está llegando al punto de lo que se llaman 'rescates internos' y estamos a punto de alcanzar el nivel de los rescates internos por todo el mundo, esencialmente, aunque en especial en ciertas zonas problemáticas, como Europa y Estados Unidos. Los Estados Unidos van a tener que enfrentar una amenaza de rescate interno... Eso significa que vamos a tener que eliminar a Wall Street, esencialmente, y lo que Wall Street representa en la mayor parte del mundo... Nos encaminamos hacia un cambio fundamental que ya está en marcha".

Los especuladores de Wall Street destruyeron la otrora avanzada base industrial de Detroit y convirtieron a la ciudad de casi 2 millones, con el mayor nivel de ingreso familiar en el país, en un armatoste de guetos despoblado, con la carga de unos $18 mil millones en deuda y pasivos de largo plazo. El gobernador derechista Rick Snyder impuso en la ciudad al tecnócrata Kevyn Orr como Gerente de Emergencias, quitándole todo poder real a los funcionarios electos. Orr encabezó la campaña para someter a la ciudad al Capítulo 9 por quiebras, el cual, después de muchos vaivenes, recibió hoy la bendición oral del juez Steven Rhodes, con un fallo de 140 páginas. En el transcurso de su oración de 90 minutos, según informa el Detroit Free Press: "A pesar de las críticas a las negociaciones de Detroit, Rhodes dijo momentos después que las negociaciones de buena fe son 'imprácticas' para la ciudad porque su crisis financiera se vuelve cada vez peor y los acreedores presentaron varias demandas que pudieron haber desbaratado la declaración de bancarrota".

Una de las principales disputas, aparte de todo el proceso de violación de la constitución estatal, presentada por los abogados de los sindicatos y retirados cuyas pensiones promedio anuales son de $20,000, es que los operativos de Orr no negociaron de buena fe. Rhodes admitió que Orr no ha negociado de buena fe, un requerimiento básico para la bancarrota, ¡pero de todas maneras aprobó la declaración de bancarrota! Se espera que el plan de Orr incluya recortes a los "acreedores no asegurados" (como se denomina en los rescates internos a los depositantes a los que les roban sus ahorros) así como también ventas de activos, incluyendo entre esto último la privatización de los servicios de agua y drenaje y la posible venta de exhibiciones del Instituto de las Artes de Detroit.

Los abogados ya están apelando la decisión del juez que ha convertido a Detroit ahora en la municipalidad más grande en acogerse al Capitulo 9 de quiebras en toda la historia de Estados Unidos, algo que otras ciudades en graves aprietos en otras partes del país pudieran seguir hasta el infierno.

Y en Illinois

En Illinois, los líderes de ambas cámaras legislativas están promoviendo un plan que se supone va a reducir un déficit acumulado de $100 mil millones en los fondos de pensiones de los empleados estatales (aunque no dicen que ese fondo se lo han gastado los gobernadores, incluyendo al actual, y de hecho le han dado prioridad a la deuda con los bancos, que a la deuda con los trabajadores). El plan tiene también el respaldo del gobernador demócrata Pat Quinn. La televisora WLS de Chicago informa que el martes en la tarde empezó el debate sobre el proyecto de ley, a pesar de que la mayoría de los congresistas no recibieron copia del mismo sino hasta el lunes. El congresista estatal Mike Tryon destacó que la constitución estatal prohíbe explícitamente que se disminuyan o afecten las pensiones públicas.

"No se puede preparar una solución sobre política pública en relación a las pensiones y echar la constitución por la ventana" dijo Tryon. Pero eso no evitó que nueve de los diez miembros de la comisión bipartidista sobre pensiones firmaran el acuerdo el lunes en la noche. El martes en la tarde, el Senado estatal votó a favor 30-24 y después la Cámara de representantes estatal 62 votos contra 53.

Las agencias calificadoras de crédito de Wall Street le han bajado la calificación a Illinois, teniendo ahora la calificación más baja de todos los estados del país. Sus pagos anuales de pensiones han aumentado hasta llegar a ser una quinta parte del presupuesto general de fondos del estado.

El plan que los financieros quieren que se imponga elevaría la edad de retiro para los trabajadores que tienen ahora 45 años de edad o menores, con una escala móvil. Se reemplazarían el aumento anual actual de 3% para compensar el aumento en el costo de vida con un sistema que solo estipula aumentos en una parte de las prestaciones. Algunos trabajadores tendrían la "opción" de congelar sus pensiones y empezar un plan de contribuciones definidas al estilo 401 (k). Los cuentachiles hacen la discutible afirmación de que el plan le ahorraría al estado $160 mil millones en el transcurso de 30 años y para el año 2044 habría capitalizado totalmente el sistema de pensiones.

Otros empleados públicos que no se van a ver directamente afectados por el plan, como los maestros del sistema escolar de Chicago, se están movilizando en contra del plan porque reconocen que una vez que lo impongan lo que sigue en el destripadero son sus pensiones.

Le invitamos a leer el documento sobre Detroit (en inglés) en LaRouchePAC [2]