Reverberaciones del cambio de Ucrania en España y Europa Oriental

5 de diciembre de 2013

5 de diciembre de 2013— Lo irónico de que la odiada Troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) se queje de que el gobierno de Ucrania recurre a la "violencia policial" al no aceptar las condicionalidades que se le quiere imponer, no pasa desapercibido a muchos españoles. Un sitio electrónico vinculado a redes de inteligencia militar llamado El Espía Digital, refleja lo que está cruzando por la mente de la mayoría de los españoles: "La Unión Europea, que ha reprimido al 15M [el movimiento de protesta a las medidas de austeridad del 2012] en España, y ordenó aplastar a la población de Grecia, aclama a los rebeldes de Kiev".

De este modo, mientras que los medios de información españoles están inundados por la propaganda de la Troika en contra Ucrania, muchos de los comentarios que se hacen a esos artículos dicen cosas como que "¿Quién querría unirse a los 30 millones de desempleados que hay en la Unión Europea?", y "Entrar a la Unión Europea ahora ¡sería suicidio!"

El Espía Digital le brinda a sus lectores un vistazo muy útil al cambio global más amplio que está en proceso —que Lyndon LaRouche identificó en su videoconferencia del viernes 29 de noviembre— con la reproducción de un análisis publicado por la Voz de Rusia escrito por Valentin Mandrasescu, titulado "Ucrania se resiste a subirse a bordo del Titanic europeo". Mandrasescu escribe que el rechazo de Ucrania a la Unión Europea también está sucediendo en toda Europa Oriental. Los créditos baratos que otorgaba la Unión Europea a los consumidores, que amortiguaban "los efectos negativos de la desindustrialización y el colapso del sector real de la economía" ya se acabaron, y los ciudadanos de Europa Oriental enfrentan la realidad amarga de "la ruina de la industria y la infraestructura, en tanto que el sector de servicios que estimulaba la demanda de créditos ya no puede asegurar su crecimiento".

Por ejemplo, Mandrasescu informa que el asesor presidencial de seguridad nacional de Rumania, Iulian Fota, le dijo recientemente a la prensa rumana que Bruselas está desconectada de la realidad, y enfrenta su propia incapacidad para pensar de modo estratégico. "Mientras Kiev se resiste a que la arrastren y la monten en el Titanic europeo, las naciones que ya han viajado en esa nave, saltan del barco en búsqueda de las inversiones chinas y rusas... El día en que los partisanos ucranianos a favor de la integración de Europa se congregaron en el centro de Kiev, en la sala de conferencias del Parlamento rumano, arrancaron de sus astas las banderas de la Unión Europea para colocar las de China, en homenaje al primer ministro del gigante asiático que había traído proyectos de inversión verdaderos".