LaRouche: "Ha llegado el momento de quebrar a Wall Street"

6 de diciembre de 2013

6 de diciembre de 2013 — Lyndon LaRouche hizo jiras el reciente fallo del Tribunal Federal de Quiebras, que confirmó la petición de la ciudad de Detroit de acogerse a la protección por quiebra con lo que se viola la constitución del estado de Michigan que garantiza todas las pensiones, tanto estatales como municipales. Como resultado del plan de quiebra, los trabajadores municipales y jubilados de la ciudad de Detroit pueden perder hasta el 95 por ciento de sus pensiones, lo que para muchos es el equivalente a una sentencia de muerte.

"Este es un caso de corrupción pura" declaró LaRouche. "A ese juez se le debe hacer juicio político. Se trata obviamente de un fraude de Wall Street, dado que el juez mismo reconoció la legalidad de las peticiones en contra de la bancarrota. Este no es más que el último ejemplo de las políticas de 'rescate interno' de Wall Street y Obama que van a llevar a la muerte de estadounidenses en masa".

LaRouche había advertido que se generalizaría la aplicación de la política de "rescate interno" que se aplicó en Chipre para rescatar a la banca insolvente, utilizando los fondos de los ahorristas, pensionados, etc. Esto es lo que se pretende ahora en Estados Unidos.

LaRouche puso de relieve que "en Wall Street están desesperados. Si Estados Unidos va a sobrevivir, no se les puede permitir existir. La situación en Detroit es genocidio, puro y simple. Arrebatarles todas estas pensiones es genocidio y esto es parte de la política de 'rescate interno' que en lo inmediato significa asesinatos, poniendo de blanco a la población estadounidense". LaRouche explicó que, aunque el problema es global, "nuestra preocupación inmediata es el impacto que esta política de rescates internos va a tener sobre la población estadounidense. Este es un mandato para llevar a cabo suicidio en masa, y quienquiera que apoye esta política de rescates internos, ejemplificada por la quiebra de Detroit, está comprometiéndose con el suicidio, el suyo, de sus familias y de sus vecinos".

"Ha llegado el momento de quebrar a Wall Street por proceso natural. El Congreso tiene que aprobar de inmediato la Glass-Steagall, lo que va a quebrar a los apostadores de casino de Wall Street quienes promueven el asesinato de ciudadanos estadounidenses en masa. No hay más que evitar que roben y con eso están acabados", añadió. "Obama es una causa perdida y necesitamos botarlo. Está enfureciendo a mucha gente porque está plenamente detrás de la política de genocidio de la reina, como los rescates internos, como el Obamacare, como los embargos presupuestarios".

LaRouche destacó que los problemas no son nuevos. Desde los asesinados de John y Robert Kennedy, la nación ha seguido una trayectoria descendente. "Ahora hemos llegado al punto de no retorno, en donde las políticas provenientes de Wall Street son abiertamente genocidas".