Legisladores estatales se enfrentan a Wall Street en la NCSL; banqueros en pánico por la Glass-Steagall

7 de diciembre de 2013

7 de diciembre de 2013 — En el Foro Legislativo de la Conferencia Nacional de Legisladores Estatales (NCSL, por sus siglas en inglés), que se llevó a cabo en Washington, DC, del 4 al 6 del presente, Wall Street ejecutó una operación hamponil para impedir que los legisladores votaran una Resolución de respaldo a la reinstitución de la ley Glass Steagall, [1] la cual fue introducida por la representante de Maine Andrea Boland, y estaba copatrocinada por otros 18 legisladores estatales de 15 estados diferentes. Los cabilderos de los grandes bancos se hicieron presente en bloque (como una patota) merodeando entre los más de 200 asistentes al Foro; las redes de Wall Street activaron tres cartas para hacer sentir su peso en contra de la Resolución de Boland, una de la Asociación de Banqueros de Maine (ABA, Maine), [2] otra de la Asociación de Banqueros de Nueva Hampshire (ABA, NH), y una carta conjunta del gobernador de Maine y su Comisario del Departamento de Desarrollo Económico y Comunitario. [3]

El enfrentamiento llegó a su punto crítico a mediodía del jueves 5, cuando la comisión pertinente de la NCSL pasó a discutir la Resolución sobre Glass-Steagall. La representante Boland hizo una potente y enérgica presentación de 23 minutos, a lo que los 10 miembros presentes de la Comisión respondieron con una perorata totalmente pagada por los banqueros, con citas de las cartas de la Asociación de Banqueros. La comisión votó unánimemente en contra de la Resolución, pero en los hechos quedó muy claro el triunfo personal de la representante Boland y del principio de Glass-Steagall sobre la corrupción de quienes todavía se postran ante los banqueros en la espera de alguna dádiva.

Es patente que en Wall Street hay pánico. El enorme despliegue que ya habían hecho en agosto a la reunión anual de la NCSL evitó en aquel momento que se aprobara una resolución similar que exigía que el Congreso nacional actúe ya para aprobar las propuesta de ley Glass-Steagall que actualmente descansan en el Congreso, la HR 129 en la Cámara de Representantes, y los proyectos S. 1282 y S. 985 en el Senado; pero no obstante, el impulso nacional para zafarse de Wall Street y de sus mortales delitos con la especulación, ha seguido creciendo.

Presentación de la representante Andrea Boland

La representante Boland comenzó su presentación ante la comisión de la NCSL explicando su Resolución para Reinstituir la Glass-Steagall. Luego continuó hablando de manera muy directa a sus colegas legisladores, a quienes les dijo (en paráfrasis): Yo sé que la Asociación de Banqueros Americanos (ABA) y los banqueros han estado presionando en contra de la Resolución. Yo sé que todos ustedes necesitan recabar dinero para que los reelijan. Yo sé que los banqueros andan por todas las legislaturas. Yo sé que será difícil para muchos de ustedes votar por esta Resolución, porque los banqueros tienen un grupo de presión muy poderoso.

Pero miren: la crisis está en los encabezados de la prensa, dijo, y leyó un encabezado: "JPMorgan Chase hizo un arreglo judicial por $13,800 millones"; y luego otro, "Bank of America hizo un arreglo judicial por las hipotecas malas", y leyó de los recortes de periódico: "La puntuación de los bancos de Estados Unidos está en un récord mínimo. Los bancos pequeños están fuera del negocio, mientras que los granes bancos siguen creciendo". No hay préstamos para la gran mayoría de la gente, dijo. Y los bancos más grandes están especulando en un nivel nunca antes visto desde el crac de 1929.

Cuando yo le planteo a la gente común de Maine el asunto de la Glass-Steagall, dijo, me dicen: "Eso tiene sentido. No se debería especular con el dinero que la gente deposita en el banco". Hay que asegurarle a la gente común sus depósitos, que solo quieren que el dinero esté seguro en el banco. Si la gente quiere especular, deben ir a una casa de bolsa o a una firma de corretaje, señaló.

Y bien, si se aprueba la Glass Steagall, le va a doler a algunos banqueros. Pero prefiero que le duela a los bancos, que no el dolor que causa a todos los demás por no hacer esto.

Díganse a ustedes mismos, hay unos $700 billones de dólares que se transan en derivados financieros, frente aun PIB de $70 billones; eso es como que una pequeña olla sostiene a una torre gigantesca. Alguna gente va a perder mucho. Pero mi gente y los ciudadanos que ustedes representan van a ganar mucho.

Les va a doler a la gente en la cima, mucho dolor. Pero es mejor eso, que el dolor de la gente de abajo.