Putin destacó la situación estratégica en su informe anual

14 de diciembre de 2013

14 de diciembre de 2013 — El Presidente de Rusia, Vladimir Putin presentó el pasado jueves 12 del presente su Informe Anual ante la Asamblea Federal, un recorrido del horizonte de la política nacional y de relaciones exteriores rusa, donde plantea la perspectiva política para todo el año. En esta ocasión, Putin abordó una serie de cuestiones de política interna e internacional, desde la política económica rusa hasta la falla del gobierno de Medvedev en no actuar sobre los objetivos planteados por Putin, tal como su inacción en torno al llamado que hizo Putin hace un año para implementar una política de "des-offshoreización" (término que acuño para referirse al rompimiento con los paraísos fiscales) respecto a la relación de los negocios rusos con el lavado de dinero; desde el papel de Rusia como defensor de los valores tradicionales con respecto a la actividad de lo que el llamó "la inmoralidad internacional" que provoca conflictos étnicos dentro de Rusia. Aquí se destacan tres de los puntos que Putin toca en su discurso: la Región Asia-Pacífico y el Lejano Oriente de Rusia, la Unión Económica y Unión Aduanera Euroasiática y los retos militares y estratégicos.

Después de felicitar al país por haber alcanzado este año un crecimiento poblacional positivo (mayor cantidad de nacimientos que muertes) por primera vez desde 1991, Putin dijo que Siberia del Este y el Lejano Oriente de Rusia requieren de atención especial. Propuso "establecer allí una red de zonas con alta prioridad de crecimiento económico, con condiciones especiales para organizar la producción que no sea de materias primas, incluso para la exportación". Vinculó esta perspectiva al comercio ruso con sus aliados de la región Asia-Pacífico, y dijo: "Yo estoy seguro de que el giro de Rusia hacia el Océano Pacífico y el crecimiento dinámico de todos nuestros territorios orientales, no solo nos abrirá nuevas posibilidades económicas, nuevos horizontes, sino que además nos dará instrumentos adicionales para conducir una política exterior activa".

Sobre la Unión Económica Euroasiática, Putin dijo que los preparativos para firmar los tratados pertinentes entre Rusia, Bielorusia, y Kazajstán, estarán listos para el 1ro de mayo de 2014. Informó que hay grupos de trabajo que están preparando mapas de carreteras para que Kirguistán y Armenia se unan a la Unión Aduanera de esos tres países claves. Afirmó que "los logros reales de la integración euroasiática" seguramente le van a interesar a otros países vecinos, entre ellos Ucrania. Y al hablar sobre la crisis de Ucrania, Putin dijo, "incluso antes de los sucesos que estamos presenciando en Kiev —y espero que todas las fuerzas políticas en ese país logren llegar a un acuerdo y resolver sus problemas— desde mayo de este año, Ucrania ha pedido que le permitan asistir en calidad de observador a todas la reuniones de nuestra 'troika' de países claves, y ha participado en las discusiones, en tanto que ha expresado su interés en repetidas ocasiones en unirse a algunos de los acuerdos de la Unión Aduanera. No estamos forzando nada ni a nadie. Pero si nuestros amigos quieren trabajar juntos, estamos preparados para continuar este trabajo a niveles de expertos".

Putin habló ampliamente sobre el proceso diplomático, y el papel que juega Rusia para poder resolver la crisis en Siria. Señaló que la "situación en torno a Irán" también se podría resolver exclusivamente por medios políticos pacíficos. Repitió la observación reciente que hizo el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, que la resolución sobre la controversia del programa nuclear de Irán implica que no debería haber necesidad de un sistema de defensa misilístico de Estados Unidos y la OTAN (BMD en sus siglas en inglés). El Presidente ruso regresó de nuevo a esta cuestión, al introducir su informe sobre política nacional para desarrollar el sector de defensa. Una vez más, señaló que al sistema BMD "se le llama defensivo, pero en realidad son un componente esencial de una capacidad estratégica ofensiva".

Luego Putin analizó explícitamente el planteamiento estadounidense de la política de "ataque global convencional", una supuesta capacidad de "fuerza para contrarrestar" las capacidades de disuasión nuclear de un adversario mediante armas convencionales de alta precisión. Putin advirtió que "la implementación de estos planes, puede tener consecuencias extremadamente negativas para la estabilidad regional y global". Dijo que la contrafuerza y los programas BMD, juntos, anularían los acuerdos de armas estratégicas existentes, y que Rusia "va a responder a estos desafíos, tanto al político como al tecnológico".