Se intensifica la pelea por la Glass-Steagall luego del fraude de la regla Volcker

14 de diciembre de 2013

14 de noviembre de 2013 — Con la promulgación de la llamada Regla Volcker, el pasado martes 10 de diciembre, Wall Street y sus piezas en el gobierno de Obama hacen un intento desesperado para detener el impulso que ha cobrado la propuesta para restaurar las normativas de la ley Glass-Steagall. Desde que se anunció a principios de 2010, la Regla Volcker para limitar las operaciones de corretaje propio de la banca de inversión, fue una estrategia para bloquear a la ley Glass-Steagall, que en ese momento la habían propuesto en el Senado de Estados Unidos la senadora Maria Cantwell (demócrata del estado de Washignton) y John McCain (republicano de Arizona). Hoy, después de 900 páginas de "explicación" que lleva la regla aprobada, el impulse a favor de la ley Glass-Steagall es todavía mayor, con dos proyectos de ley en el Senado, y uno más que se acaba de introducir en la Cámara de Representantes para apoyar el existente en el Senado, además del proyecto HR 129 que ya tiene 79 patrocinadores en la Cámara de Representantes.

"Si es guerra o revolución lo que quieren, entonces sigan la corriente a esa farsa de la Regla Volcker", comentó el economista Lyndon LaRouche luego de que se aprobó. Poner en efecto esa regla no hace nada para detener la política criminal de los "rescates internos" (bail-in) como sucede en Detroit actualmente, ni tampoco impide el inminente estallido financiero de las burbujas que están inflando los grandes bancos, mayores a las de 2007-2008.

"Nomás tomen las medidas de la Glass-Steagall e impónganlas, y se supera esto", dijo LaRouche.

La perspectiva de LaRouche se comparte internacionalmente, como se puede ver en el comentario editorial del diario británico Financial Times, y como se expresa en el debate que hubo en la Cámara de los Lores del Reino Unido.

El miércoles 11 de diciembre, el diario Financial Times publicó un editorial en donde ataca la Regla Volcker, y señala que "la publicación de una norma ineficaz no se debe confundir como un avance genuino", y reiteran su opinión que plantearon desde el verano del 2013, de que "una mejor manera de hacer a los bancos más seguros es prohibirles por completo que incurran en cierto tipo de actividades de riesgo. Este fue el enfoque que adoptó la derogada ley Glass-Steagall, la cual separaba a los bancos de las casas de corretaje".

Igualmente, los días 26 y 27 de noviembre se llevó a cabo un debate en la Cámara de los Lores, en donde un grupo de parlamentarios laboristas y conservadores querían aprobar una separación bancaria que le llamaban "Glass-Steagall demorada", en lugar de la farsa denominada "compartimentación electrificada" que promueve el gobierno de Cameron. La propuesta de Glass-Steagall fue derrotada por un escaso margen.