Puerto Rico se dirige hacia un genocidio tipo Detroit

17 de diciembre de 2013

17 de diciembre de 2013 — El incumplimiento y genocidio se cierne sobre la Mancomunidad de Puerto Rico. Con una deuda de $70 mil millones de dólares y la imposibilidad de pedir prestado dinero para financiarla, la isla ha quedado indefensa, víctima de lo que un periodista local caracterizó como una política "colonial" impuesta por la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Como la Constitución de Puerto Rico protege a los inversionistas en detrimento de los ciudadanos comunes, ya se le hace agua la boca a los buitres financieros con los fondos de pensión de Puerto Rico en el caso de que haya una declaración de bancarrota. El gobierno enfrenta obligaciones de $37 mil millones de dólares en pensiones para las que no tiene fondos.

El gobernador Alejandro García Padilla insiste en que no están contemplados ni el incumplimiento ni el rescate financiero, y que el gobierno va a pagar sus deudas. Pero cualquier solución que no sea la Glass-Steagall y un retorno a un sistema de crédito para financiar el verdadero desarrollo, aniquilará la empobrecida población de Puerto Rico, en una escala mucho mayor de lo que se avizora para Detroit. La deuda de Puerto Rico de $70 mil millones de dólares, deja muy atrás los $18 mil millones de la deuda de Detroit.

Cada vez más lo que caracteriza a Puerto Rico es pobreza y desesperanza, en tanto desaparecen los empleos, las corporaciones estadounidenses se van del país, y todo el que puede abandona la isla para irse a tierra firme estadounidense. La isla padece una de las tasas más altas a nivel mundial de asesinato, drogadicción, alcoholismo y deserción escolar. Barack Obama envió un "equipo de asesoría económica" para "ayudar" a Puerto Rico a manejar su crisis económica, el cual según sus críticos solo funciona como un consejo directivo de control financiero cuya labor es declarar la isla en bancarrota para intervenirla.

El jueves 12 de diciembre, la agencia de calificación Moody, colocó los bonos municipales de Puerto Rico y valores similares oficialmente bajo observación para degradarlos a menos del nivel de inversión, luego de la acción en ese sentido que realizó la agencia de calificación Fitch en noviembre, como informó la agencia de noticias Bloomberg el 13 de diciembre. El acceso del gobierno al mercado de bonos municipales ya se está cerrando, lo cual según Peter Hayes, representante de BlackRock Inc, le deja la opción del incumplimiento, de rescate o de restructuración. Cualquiera de estas serían las más grandes de su tipo. El impacto sobre el mercado de bonos municipales en el continente sería inmediato. Según Bloomberg, tres cuartos de los fondos de bonos municipales están expuestos de alguna manera a los bonos de Puerto Rico, y este año los bonos municipales que tienen el peor rendimiento son los que están cargados de bonos de la deuda de Puerto Rico.