Bernanke: "Seguiremos comprando activos en gran proporción"

20 de diciembre de 2013

20 de diciembre de 2013 — El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC, por sus siglas en inglés) decidió el pasado miércoles 18 del presente iniciar una reducción de la Emisión Cuantitativa (EC) negociada con Wall Street, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, subrayó en su rueda de prensa que "Todavía vamos a seguir comprando activos en una gran proporción, y vamos a mantener esos activos" (que no valen casi nada), en la cartera de la Reserva Federal.

En contraste, vean el comentario de Lyndon LaRouche [1] sobre la absoluta necesidad de que la Reserva Federal liquide esos activos tóxicos.

Específicamente, el FOMC redujo en $5,000 millones de dólares respectivamente la cantidad de activos respaldados en hipotecas y bonos del Tesoro que comprará la Reserva a los bancos insolventes, para un total mensual de $40,000 mil millones y $35,000 millones de cada categoría respectivamente a partir de enero (es decir, ahora imprimirá $75,000 millones de dólares inorgánicos, en vez de los $85,000 millones que ha venido imprimiendo). Aún así, si continúa con ese ritmo, la cartera de activos tóxicos de la Reserva Federal llegará aproximadamente a los $5 billones de dólares para fines del año próximo. Además, a medida que maduren sus bonos del Tesoro, la Reserva seguirá reinvirtiéndolos en nuevas compras de activos hipotecarios (los mismos que reventaron el 2007-2008).

Bernanke también cambió la llamada "orientación adelantada" sobre tasas de interés para hacerla mas inflacionaria. La declaración oficial de la FOMC dice: "El Comité reafirmó también su expectativa de que el rango del objetivo actual de las tasas de interés federales, que actualmente es excepcionalmente bajo, de 0 a 1/4 por ciento, será apropiado cuando menos en tanto que se mantenga la tasa de desempleo por encima del 6 y 1/2 por ciento". Pero Bernanke, en su conferencia de prensa, subrayó que "mucho más allá de que la tasa de desempleo llegue al 6.5%". Dijo que los miembros del FOMC no esperan ningún cambio en la política de cero tasas de interés hasta el 2015 o 2016, lo cual llegaría a ser un récord de 7 a 8 años continuos con tasas de interés cero (para los bancos obviamente, no para las empresas productivas ni para los hogares).

Todas estas medidas se tomaron de acuerdo con Wall Street, según una fuente de inteligencia estadounidense muy bien colocada. El meollo del acuerdo al que llegó Bernanke con los bancos de Wall Street es que comenzarían a reducir la emisión cuantitativa, pero con la garantía de que la Reserva de ningún modo comenzaría a liquidar su cartera de activos tóxicos hasta su vencimiento.

El corresponsal del noticiero ABC News hizo una pregunta interesante a Bernanke: ¿Qué otras medidas puede adopter la Reserva para estimular la economía, en caso de se hunda? Bernanke dijo: "Nosotros no tenemos la autoridad para prestar directamente a las empresas pequeñas y medianas o a ninguna otra institución. Y en cualquier caso, la falta de crédito en la economía no es ningún problema". Ni siquiera consideró importante el pequeño programa del Banco de Inglaterra llamado "Financiamiento para préstamos", porque según él, en Estados Unidos "los bancos tienen abundante efectivo para prestar".

Bernanke no tiene empacho para decir eso, a pesar de que los préstamos de los seis grandes bancos de Wall Street que la Reserva Federal ha estado rellenando de dinero desde 2009, han disminuido en $700,000 millones de dólares.

En 1934, bajo presión del Presidente Franklin Roosevelt, el Congreso reformó la Ley de la Reserva Federal con la Sección 13b, la cual permite a la Reserva hacer préstamos comerciales directos a las empresas comerciales y la industria. Esta enmienda fue derogada en 1958. Sin embargo, la Reserva puede todavía comprar bonos municipales de agencias de los estados y las ciudades, pero Bernanke se ha rehusado a hacerlo.

Bernanke insistió en que "en particular para las grandes empresas hay crédito abundante a bajas tasas de interés". Pero según se ha informado recientemente, estas grandes empresas han utilizado ese crédito para comprar sus propias acciones en la bolsa y para emitir dividendos en una proporción sin precedentes, para mover las ganancias que deberían tener sus empleados hacia los accionistas. El portal de análisis financiero y económico MarketWatch informó el martes 17 que "la inversión neta, esto es, la cantidad de capital que se agrega al patrimonio, sigue en sus niveles más bajos desde la Gran Depresión. La inversión neta mide el capital adicional en términos de edificios, fábricas, habitaciones, equipo, software, así como investigación y desarrollo, por encima del capital necesario para sustituir lo que se ha consumido físicamente. En 2012, la inversión neta fija sumó $485,000 millones, apenas la mitad del $1.1 billones que se invirtieron en 2006.