La Unión Europea y otros locos aumentan las provocaciones contra Ucrania

24 de diciembre de 2013

24 de diciembre de 2013 — El pasado 15 de diciembre, el Comisionado para la Extensión y Política de Vecindad de la Unión Europea (UE), Stefan Fuele, recurrió a un tweet para anunciar que la UE suspenderá la negociación sobre el Acuerdo de Asociación con Ucrania, luego de que rechazaron las condiciones soberanas de éste país. "Se suspende el trabajo", escribió Fuele en su tweeter. "Los argumentos del gobierno de Ucrania no tienen bases en la realidad", agregó Fuele en el mismo medio, luego de las pláticas que se realizaron con la delegación ucraniana que estuvo en Bruselas hace una semana. Aparte de que el anuncio de la UE se hace en un medio muy lejos de ser nada diplomático, sino más bien a través de medio publicitario y de chismografía, el anuncio de Fuele significa que el gobierno de Ucrania, aunque quisiera, no puede satisfacer una de las demandas claves de la oposición, a saber, que el acuerdo se firme inmediatamente.

Por otra parte, luego de que el senador republicano de Arizona, John McCain, se hubo reunido anteriormente con la oposición armada al gobierno de Siria, la cual está dominada por Al-Qaeda, ahora se apareció en la Plaza Maidan (Independencia) de Kiev para retratarse con la oposición ucraniana, acompañado del senador demócrata de Connecticut, Christopher Murphy. McCain se dirigió a la multitud de manifestantes desde el podio y amenazó que se impondrían sanciones a Ucrania si se reprimía a los manifestantes. No dijo a nombre de quien hablaba, pero amenazó con que "el gobierno sabe que si reprimen estas protestas, tendrán una verdadera revolución en sus manos". Luego dijo que estaba "cautelosamente optimista de que ellos [el gobierno de Ucrania] no van a tratar de reprimir al pueblo".

Acto seguido, McCain sacó un papel del bolsillo y comenzó a leer con un tono que sonaba como apasionado y comenzó a decir: "Ucrania hará mejor a Europa y Europa hará mejor a Ucrania. Estamos aquí para respaldar su causa justa, el derecho soberano de Ucrania a determinar su propio destino libre e independientemente". Y concluyó pontificando: "Y el destino que ustedes buscan está en Europa".

Parado a la derecha de McCain estaba nadie menos que Oleh Tyahnybok, líder del racista Partido Svoboda, el cual sostiene que la causa de todos los problemas de Ucrania se origina en la "judería organizada" y la "mafia judía moscovita"; el principal ideólogo del partido cita a cada rato a Goebbels. El partido de Tyahnybok tiene 37 miembros en el parlamento, donde acostumbran asaltar la tribuna y perturbar las reuniones a golpes y patadas cuando alguien habla en ruso. (Se puede consultar el artículo de EIR, en inglés, del 13 de diciembre, "Rufianes fascistas por la democracia y el libre comercio").

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, no escatimó palabras para denunciar las provocaciones, en una entrevista para la televisora rusa Rossiya-24 que se difundió en el informativo internacional Russia Today con el titular "Intereses financieros de la UE detrás de las provocaciones de las protestas en Ucrania". Dijo que detrás de todas esas manifestaciones están provocadores bien organizados y con un guión predeterminado. "Verdaderamente da tristeza ver que nuestros socios occidentals han perdido aparentemente el sentido de realidad", comentó.

Lavrov criticó la hipocresía de los voceros de la UE y de la Troika (Comisión Europea, FMI y Banco Central Europeo), quienes enfrentan manifestaciones y protestas en su contra debido a su política económica en Grecia, España, Portugal, Italia, etc., y se pregunta que dirían si él se apareciera de repente allá arengando a los manifestante. "Entonces, ahí voy yo, marchando entre los manifestantes que respaldan este partido y que exigen que Alemania cambia su actitud hacia la UE y que se separe de ella. ¿Cómo se tomaría eso? Creo que el Parlamento Europeo y la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, el Consejo de Europa y la OSCE, todos juntos habrían aprobado resoluciones denunciando el hecho y diciendo que los rusos se andan metiendo en los asuntos internos de Alemania".

El hecho es que la desestabilización de Ucrania orquestada por la Troika y respaldada por los orates belicistas estadounidenses tiene el propósito también de sabotear la colaboración de Rusia y Estados Unidos en torno a Siria e Irán. Este juego peligroso se les puede salir de las manos de manera incontrolable. A la oligarquía financiera le puede salir el tiro por la culata si insisten en promover esas manifestaciones, pero también pueden escalar hasta llegar a una confrontación directa entre las potencias. Frente al hundimiento del sistema económico-financiero transatlántico, la oligarquía pretende que "¡Después de mí, el diluvio!"