El administrador de Detroit aplica 'rescates internos' con las pensiones para salvar a la banca

9 de diciembre de 2013

9 de diciembre de 2013 — Detroit no es un "banco sistémicamente importante" y el proceso por el que está pasando no tiene nada de ordenado, pero no obstante se está liquidando la ciudad bajo un procedimiento imitado directamente de la tenebrosa propuesta del Banco de Pagos Internacionales para reorganizar un gran banco insolvente mediante un 'rescate interno" (o "bail-in" en inglés). Se trata de un procedimiento en el cual cualquiera y todos los que tengan un reclamo legal contra un banco insolvente, sean por ahorros, cuentas Corrientes o certificados de depósito (o en el caso de la Ciudad de Detroit, las pensiones de los trabajadores jubilados, que constituyen salarios adeudados) pueden ser incautados ilegalmente para pagar lo que denominan "contratos financieros calificados" –-como los derivados financieros o contratos repo— los cuales tienen prioridad sobre los depósitos, incluso los depósitos protegidos por la ley (en el caso de Detroit, las pensiones protegidas por la propia Constitución del Estado de Michigan). Obviamente este robo en despoblado no puede proceder "ordenadamente" como se pretende, sino que de cualquier modo genera una liquidación caótica.

Lea: "La Dodd-Frank mata: Cómo se unió Estados Unidos al régimen internacional de rescate interno" [1]

A los pocos días de que el juez federal Steven Rhodes falló que el "administrador de emergencia" nombrado por el gobernador podía solicitar la quiebra de Detroit para someterla al Capítulo 9 de bancarrota —a pesar de que no llena las condiciones legales para ello— y de que las pensiones de los trabajadores municipales se podían recortar e incluso se podían dejar de pagar, a pesar de la protección constitucional, ese administrador, Kevyn Orr, contempla realizar todavía más contratos de derivados financieros de permutas (swaps), a fin de pagarle a Wall Street los contratos de permutas anteriores.

En marzo de este año, dos días antes de iniciar la maniobra de bancarrota, Orr realizó un acuerdo por separado con los acreedores de las permutas por tasas de interés, a las que se había inducido a la ciudad de Detroit para que contratase con el banco UBS, y la casa de inversión Merrill-Lynch, propiedad de Bank of America. Mediante ese acuerdo, Orr se comprometió a pagar el 75% de los reclamos por esas permutas a estos acreedores para fines de este año (unos $225 millones de dólares) o el 82% para marzo próximo (unos $245 millones).

Mientras tanto, Orr dejó de pagar de inmediato los bonos que debía a sus fondos de pensiones municipales, y ya ha utilizado esos fondos para hacer el "rescate interno" para pagar las permutas a los bancos, utilizando los fondos de pensiones por un monto de unos $120 millones de dólares en pagos no realizados. Ahora quiere sustituir los beneficios de salud que tienen los pensionados de Detroit, de unos $120 dólares al mes por pensionado, para comprar planes de seguros de salud del Obamacare, o substituirlos con planes del Medicare si el jubilado es elegible para el Medicare. El juez federal rechazó las objeciones de los sindicatos de trabajadores municipales a los recortes en las pensiones; actualmente el fondo solo recibe el 80% de lo que debe recibir y se está reduciendo. Es probable que los $19,000 dólares al año de las pensiones se van a recortar en más del 20%, y los sindicatos temen que incluso los corten a la mitad, lo cual empobrecería a los jubilados rápidamente, muchos de los cuales no cobran pensión del Seguro Social federal.

Pero el juez Rhodes no amenazó con impedir los pagos al UBS o al Bank of America (BoA). Los acreedores de la ciudad pueden demandar todavía si les objetan su indemnización. Y aún así, ahora Orr ha llenado los papeles para pedir otros $350 millones para un financiamiento de "deudor en posesión" de los especialistas en manipular la tasa LIBOR, del banco Barclays Bank, para pagarle al UBS y al BoA and BoA sus $225 millones rápido por sus permutas, y aplicar el resto a otras "operaciones de la ciudad". Parte del financiamiento del Barclays es otro paquete de permutas de tasas de interés. Orr no ha querido dar a conocer los términos de esos nuevos contratos, ni las comisiones que le paga a Barclays. El Concejo Municipal de Detroit votó unánimemente en contra de que se haga ese contrato con Barclays, pero Orr piensa que el tribunal federal lo va a aprobar el 17 de diciembre.

Los próximos pasos de la liquidación van a incluir aparentemente la venta de la Comisión de Agua y Drenaje de Detroit, y luego el Instituto de Artes de Detroit.