Tribunal Federal de Apelación anuló la inmunidad saudí y permite que procedan las demandas en contra del Reino Saudita

21 de diciembre de 2013

21 de diciembre de 2013 — El Tribunal de Apelaciones para el Segundo Distrito de Estados Unidos anuló el pasado jueves 19 del presente la decisión de 2005 de un tribunal federal en el sentido de que el Reino de Arabia Saudita tenía inmunidad frente a las demandas civiles que se derivasen de los ataques del 11 de septiembre de 2001, lo cual ahora permite a las familias afectadas el 11-9 y a las compañías de seguros que reanuden sus demandas en contra del reino saudí.

En 2005, el juez federal de distrito Richard Conway falló que no se podía demandar al Reino de Arabia Saudita, a varios miembros de la realeza saudí y a la Alta Comisión Saudí, una organización de "beneficencia" establecida por el gobierno saudí, con el argumento de que el apoyo que da el gobierno a las organizaciones de "beneficencia" islámicas que respaldan a Al-Qaeda no los hace responsables del 11-9. El gobierno de Obama intervino en el caso para respaldar al reino, y presentó un documento en 2009 donde alegó a favor de la inmunidad soberana del reino. Sin embargo, el 19 de diciembre, el Tribunal de Apelaciones sostuvo que "las circunstancias de este caso son 'extraordinarias' ", y revocó el fallo del tribunal de distrito y lo envió de nuevo un tribunal menor "para continuar con el proceso de manera congruente con esta opinión".

El diario neoyorquino de gran circulación New York Daily News informó que un vocero de las familias del 11-9 dijo que Arabia Saudita y la Alta Comisión Saudí le proporcionaron a Al Qaeda financiamiento y otro tipo de apoyo, lo cual ayudó a los terroristas a llevar a cabo sus ataques el 11-9. "Estoy eufórico, porque tenemos mucha información y pruebas", dijo William Doyle, cuyo hijo murió en los ataques al World Trade Center. "Esa gente ha salido impune. Ni siquiera les dieron un golpecito en la muñeca, y hasta la fecha el terrorismo sigue desatado. Tenemos que hacer responsables a la gente que financia el terrorismo", señaló Doyle.

Los ex senadores Bob Graham (demócrata de Florida) y Bob Kerrey (demócrata de Nebraska), quienes presidieron las dos investigaciones principales sobre los ataques del 11-9, presentaron declaraciones juradas en este caso en 2012, donde declararon que agentes del gobierno saudí, junto con otros funcionarios saudíes, jugaron un papel clave en los preparativos a los ataques. "Estoy convencido de que hubo una línea directa cuando menos entre algunos de los terroristas que ejecutaron los ataques del 11 de septiembre, y el gobierno de Arabia Saudita", dijo Graham en su declaración, y cita entre otras cosas el caso de San Diego del agente del gobierno Omar al Bayoumi, quien le brindó asistencia directa a dos de los secuestradores del 11-9.

El fallo del tribunal del segundo circuito llega en el momento en que hay una gran atención en el Congreso al asunto, con bastante cobertura de prensa a los esfuerzos tendientes a que sé den a conocer las 28 páginas censuradas del Informe de la Investigación Conjunta del Congreso que Graham elaboró, las cuales según los conocedores tienen que ver con el financiamiento y apoyo de los saudíes a los secuestradores del 11-9.