Respuesta de Kesha Rogers al rep. Culberson: Debemos seguir la visión del Presidente Kennedy sobre la exploración espacial

31 de diciembre de 2013

28 de diciembre de 2013 – Kesha Rogers, candidata demócrata larouchista para la postulación demócrata al Senado por el estado de Texas, emitió la siguiente declaración el 26 de diciembre, con la que respondió a las opiniones del representante John Culberson (republicano por Texas), quien dio a conocer sus ideas sobre la NASA en una entrevista con el diario Houston Chronicle el pasado viernes 20 de diciembre.

El reciente aterrizaje en caída libre de la sonda lunar china Chang'e-3, la semana pasada, significó para Estados Unidos el desafío de abrazar una vez más el principio de cooperación para el desarrollo del espacio que planteó el Presidente Kennedy hace más de cinco décadas. En el discurso sobre la Luna que dio Kennedy en la Universidad de Rice, él dijo con valentía: "Porque los ojos del mundo ahora dirigen su mirada al espacio, a la Luna y a los planetas que hay más allá, y hemos prometido que no lo veremos gobernado por una bandera de conquista hostil, sino por un estandarte de libertad y de paz. Hemos prometido que no veremos un espacio repleto de armas de destrucción masiva, sino de instrumentos de conocimiento y comprensión".

Sin embargo, algunos congresistas y el Presidente, parecen estar más interesados en evitar que haya una colaboración internacional en el espacio, incluso iniciando de manera insensata una nueva Guerra Fría, en esta oportunidad contra China, que en hacer honor a lo que Kennedy definió como la razón principal para ir a la Luna, y hacer todas esas otras cosas.

Cuando el Representante Culberson le dijo al Houston Chronicle sobre su plan de continuar la política del representante Wolf de rechazar la colaboración científica con China, si es que Culberson logra sustituir a Wolf en la presidencia de la Subcomisión de Asignaciones para Comercio, Justicia y Ciencia, comete exactamente el mismo error y cae en el juego de Obama de tenderle un cerco termonuclear a Asia. ¿Es que nuestro Congreso tan pronto olvidó el terror que vivieron en sus corazones nuestros ciudadanos, cuando la espada nuclear de Damocles pendía sobre nuestras cabezas? ¿Es que son tan arrogantes, como para reiniciar la carrera espacial equivocada, cuando se nos extiende una mano abierta para la correcta?

Estado Unidos debe comprometerse totalmente ahora a colaborar con el desarrollo espacial de nuestro planeta. Tenemos problemas por resolver mucho más grandes con relación a la defensa estratégica de la Tierra, que solo se pueden alcanzar en colaboración con las principales potencias espaciales, lo que incluye a Rusia, China e India, pero no se limita a ellas. La humanidad tiene que liberarse de la amenaza que significan los objetos que pasan cercanos a la tierra y los asteroides, para lo que se requiere un desarrollo conjunto inmediato de la cooperación en los adelantos científicos más avanzados en la industrialización de la Luna, la explotación minera de sus recursos —como el Helio 3 y otros minerales— y el desarrollo de nuevos sistemas de cohetes de fusión, rayos de energía dirigida, y nuevos telescopios, para encontrar los objetos que pueden ser una amenaza potencial y evitar que nos golpeen.

O colaboramos como amigos para hacer frente a los peligros comunes que amenazan a un planeta que no está preparado para entrar en la era espacial, o nos vamos a hacer los tontos ante una amenaza que pudiese significar la enorme extinción de miles de millones de personas en el planeta, como consecuencia de los efectos del clima espacial extremoso, el impacto de asteroides o de cometas, o por una guerra orquestada entre las potencias termonucleares, impulsada por los señores del dinero organizado, y de sus lacayos en el Congreso, y su lacayo principal, Barack Obama.