EU va a confrontar a Rusia sobre supuestas violaciones al tratado INF

6 de febrero de 2014

6 de febrero de 2014 — Al mismo tiempo que Estados Unidos está rodeando a Rusia con sistemas de defensa antibalíticos (BMD) y apoyando el golpe de Estado fascista en Ucrania, el gobierno de Obama contempla también enfrentar a Rusia sobre supuestas violaciones al Tratado INF (siglas en inglés del Tratado sobre Fuerzas Nucleares Intermedias) de 1987, el famoso tratado entre Reagan y Gorbachev que prohíbe los misiles balísticos y misiles de crucero cargados con ojivas nucleares con un alcance de entre 500 y 5,000 kilómetros. Pero parece ser que los misiles en cuestión son unos que los rusos han desarrollado legalmente con el propósito expreso de penetrar el sistema BMD que están desplegando ahora la OTAN y Estados Unidos. En efecto, EU está chillando "trampa" porque los rusos se niegan a agacharse y hacerse los muertitos frente a las provocaciones termonucleares de los mismos Estados Unidos.

Esto no va a funcionar, comentó Lyndon LaRouche. Los rusos no pueden y no van a hacer tales concesiones

Rose Gottemoeller, Subsecretaria de Estado de EU para Control de Armas y No Proliferación, va a ir a Moscú a fines de esta semana "para discutir sobre temas de control de armas y seguridad internacional", según la declaración dada a conocer ayer por el Departamento de Estado. Quizá el patrón para el viaje de Gottemoeller ya lo fijó Ivo Daalder, ex embajador estadounidense ante la OTAN, quien, según Daily Beast le pidió una explicación al Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, sobre las supuestas violaciones en el Tratado INF durante la Conferencia sobre Seguridad en Munich, el fin de semana pasado. "Yo no comento sobre filtraciones" respondió Lavrov y dijo que esas filtraciones "no ayudan".

El viaje de Gottemoeller se produce inmediatamente después del informe de la semana pasada, en el New York Times que alega que Estados Unidos se ha estado quejando con los rusos por sus pruebas de misiles que caen dentro del rango prohibido por el tratado. Esas versiones aparecieron primero el verano pasado, en artículos de Bill Gertz en el diario de los moonies, Washington Times, que se publicaron en el Washington Free Beacon, y después fueron resucitados por Josh Rogin en el Daily Beast en noviembre. Estos informes se refieren todos a las pruebas de un nuevo misil balístico conocido de diversas maneras como el RS-26, Rubezh o Yars-M en el 2012 y 2013.

Por lo menos en otras dos ocasiones, el misil, que se pensaba iba a reemplazar a la versión mas vieja Topol de los ICBM (misiles balísticos intercontinentales), se probó en un rango tan corto como de 2,200 kilómetros aunque también se probó en el rango de los 5,800 kilómetros y los rusos lo consideran como un sistema estratégico y lo están reportando bajo los términos del nuevo Tratado START.

Antes de que revivieran el cuento la semana pasada ya se había rebatido plenamente la idea de que el RS-26 pudiera ser una violación al Tratado INF. El propio informe de la Fuerza Aérea de EU sobre la amenaza de misiles balísticos y de crucero, publicada en julio, establece que "Ni Rusia ni Estados Unidos producen o retienen ningún sistema MRBM (rango medio) o IRBM (rango intermedio) ya que están prohibidos" por el Tratado INF. Los expertos sobre control de armas que han escrito sobre la materia están de acuerdo con esto. "No es inusual que misiles balísticos con rango intercontinental se prueben en una trayectoria comprimida con un rango mucho más corto" escribió en julio pasado Hans Kristenson de la Federación de los Científicos Americanos. "Sin embargo, esto no las vuelve armas menos estratégicas". De hecho, destaca, la Armada de EU ha hecho esto, llevando a cabo por lo menos una prueba con misiles Trident en un rango de solo 2,200 kilómetros en el 2005. Kristerson agrega que los funcionarios rusos explicaron que la razón de por qué probar los RS-26 en un rango más corto —que se produjeron después de las pruebas de más largo alcance— fue para probarlos en contra de las defensas antimisiles. Eso no debería sorprender a nadie ya que funcionarios rusos han caracterizado en declaraciones públicas sus nuevos ICBM como "mata defensas antimisiles".

Sin embargo el nuevo giro que ahora se le agrega al cuento del New York Times es el alegato de que los rusos están probando un nuevo misil crucero que está prohibido en el Tratado INF. Hasta donde se sabe, esto nunca se había dicho anteriormente, ni siquiera por parte de los expertos en control de armas que siguen estos asuntos muy de cerca. Los expertos en control de armas destacan que no son inusuales las disputas sobre acatamiento a los tratados de control de armas, y, como lo destacó el mismo Lavrov en Munich, existen los canales diplomáticos para tratar dichas disputas. El problema ahora es que esta disputa se ha convertido en un asunto político usado en la campaña de confrontación con Rusia.