La amenaza estratégica acelera el derrumbe financiero

7 de febrero de 2014

7 de febrero de 2014 — Los mercados de valores en el mundo siguieron su firme marcha descendente esta semana, de manera similar a los meses de la "Crisis de Asia" de 1998, aunque esta vez proviene directamente de la eliminación de la ley Glass-Steagall en los 1990, y particularmente a raíz del ataque a las naciones de Eurasia incluyendo a Rusia.

Las caídas en los mercados de valores en todo el mundo son signos claros que salen a la superficie de un sistema bancario transatlántico cargado de deudas malas y a punto de estallar, y de las medidas de "reducción paulatina" en la emisión cuantitativa de dinero de la Reserva Federal desde mediados de diciembre, ya que se encuentra atrapada en la hiperinflación que ha venido creando.

Con poca gracia, los expertos financieros y los medios informativos culpan a China, al clima frío y otras causas inventadas, por lo que han provocado la Reserva Federal, Wall Street y Londres, con su crimen hiperinflacionario del siglo.

Pero al igual que en 1998, es el ataque estratégico a las naciones lo que le va dando forma al derrumbe, y la creciente amenaza de guerra mundial lo acelera. Las monedas de las economías importantes que han sufrido una caída más pronunciada en su valor, son la grivna ucraniana (cayó 8% en enero frente al dólar), el rublo ruso (que cayó 9% en enero y 20% desde que empezó la Reserva Federal a reducir la emisión cuantitativa), el forinto húngaro (cayó 11% en enero) y el peso argentino (cayó 16%, y los depredadores financieros quieren más). India y Turquía, aunque no devaluaron, fueron obligados la semana pasada a imponer rígidos aumentos en las tasas de interés que inmediatamente golpearon sus economías.

El blanco en cada uno de los cuatro casos de mayores caídas en el valor de las monedas, son los Presidentes de los respectivos países, que la banda imperial angloholandesa de Wall Street y la City de Londres quieren sacar de sus cargos en medio de la confrontación estratégica mundial hacia la guerra. Las ofensas de Vladimir Putin, Viktor Yanukovich y de Cristina Fernández de Kirchner contra el sistema de Wall Street y Londres que se viene abajo, se ha discutido ampliamente. Janos Ader, de Hungría, ha ofendido al partido "verde" de la guerra al firmar un acuerdo con Rusia para construir otros dos reactores nucleares, y para prestarle a Hungría más de $10,000 millones de dólares para proyectos. Ahora una "coalición de oposición" exige que se elimine el acuerdo con Rusia, y los colegas de los bancos HSBC, Lloyds, Barclays, y los fondos de Soros —todos los que arreglan el mercado de divisas en el mundo, como se ha demostrado—- han salido a ayudar a crear otra Ucrania.