SER, O NO SER

11 de febrero de 2014

10 de febrero de 2014

Esa es la cuestión que enfrentan hoy todos los hombres, mujeres y niños de este planeta durante los próximos 20 días, porque la permanencia de Barack Obama en la Casa Blanca implica que estamos en la cuanta regresiva para una guerra termonuclear.

Lo que cada uno de nosotros enfrentamos realmente en estos momentos fue de modo elocuente expresado por Lyndon LaRouche en su videoconferencia del 7 de febrero de 2014 sobre el tema de cómo enfrenta la gente la inmortalidad en tiempos de grandes guerras:

...el cuerpo humano tiene dos puntos críticos. Uno es el cerebro humano; el otro, es la mente humana. La mente humana es el producto del proceso noético que opera en el cerebro humano. Así que, por lo tanto, cuando falleces (como ser humano), si eres científico, estás muerto. Estas silenciado; tu cuerpo ya no funciona: se va, desaparece. Sin embargo, cuando ves los casos de Max Planck, o de Albert Einstein, de Nicholas de Cusa, o de Brunelleschi, o Kepler, o de Leibniz, ¡ves un proceso de descubrimiento de un principio!

Lo que sucede, cuando mueres, si eres una persona creativa, cuando mueres: alcanzas lo que llamamos inmortalidad. Por lo que has hecho: le has dado a otros a tu alrededor, la experiencia de hacer descubrimientos.

Si se permite que esta guerra suceda porque no saquemos a Obama de su cargo por medio del enjuiciamiento político, ¿cuál entonces sería el significado de tu vida, o de las vidas de esos grandes científicos que mencionamos antes?

Todo el sistema financiero y monetario angloholandés está en bancarrota sin remedio. El proceso de derrumbe entró en una fase de desintegración con los intentos de la Reserva Federal de Estados Unidos de aminorar las medidas hiperinflacionarias que se adoptaron desde 2007 y que continuaron sin cesar bajo la serie de estafas de "emisión cuantitativa". En la medida en que la Reserva Federal ha comenzado cautelosamente a "aminorar" los $85 mil millones de dólares mensuales en rescates financieros a los bancos más grandes y más vulnerables de Wall Street y de Europa, ya comenzó el efecto de la palanca inversa de la fuga de capitales que salen de los mercados emergentes. La semana pasada, un informe oficial del Banco de Pagos Internacionales (BPI) alertó de las consecuencias peligrosas del regreso de los capitales golondrinos en búsqueda de la seguridad del dólar de Estados Unidos. Un informe anterior del Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó que el monto total del endeudamiento en el sector avanzado es el mayor en 200 años. Todo esto anuncia un derrumbe a corto plazo de todo el sistema financiero global, un estallido que va a tener un impacto devastador en la región transatlántica.

Esta crisis de desintegración inminente es lo que impulsa principalmente una guerra general. Los círculos angloholandeses de Londres, de Wall Street, y en los niveles superiores de la élite real británica, están dispuestos a llevarnos al infierno para preservar su poder en medio de este colapso, y ellos ven en la guerra su mejor opción.

Están provocando una guerra con Rusia en Ucrania, donde funcionarios del gobierno de Obama, como Victoria Nuland, están organizando un golpe de Estado en contra de un gobierno soberano, amenazando con desplegar el arsenal nuclear de Estados Unidos y la OTAN a solo millas de la frontera con Rusia. Su apoyo abierto a los neonazis herederos del colaborador de Hitler en Ucrania, Stepan Bandera, constituye la amenaza más dramática en la frontera de Rusia, pero no es la única. También están las amenazas terroristas contra Rusia a través de Checenia y Dagestan, sin dejar de lado la situación de Siria que se pone peor cada día, en donde Obama reconoce como "movimiento de oposición" a un ejército invasor de Al-Qaeda.

El enjuiciamiento de Obama es el único medio seguro para detener esta cuenta regresiva hacia una guerra termonuclear. Tener a Barack Obama en la Casa Blanca significa que el dedo británico está en el gatillo termonuclear. Se le tiene que sacar del cargo de inmediato, y se debe reinstituir la Ley Glass-Steagall original de la época de Franklin Roosevelt de inmediato, para poner en bancarrota permanente a los controladores de Obama en Wall Street y Londres. Llama a tus congresistas y senadores hoy mismo, y exige que Obama sea llevado a juicio político ya, para impedir una Tercera Guerra Mundial termonuclear. Distribuye copias de este volante y la demás documentación del sitio electrónico de LaRouchePAC.com entre tus amigos y vecinos, y haz que ellos también llamen a sus congresistas. Ya impedimos que Obama atacara Siria; ahora lo podemos enjuiciar.


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LLAMA A TU CONGRESISTA Y A TUS SENADORES
Teléfono del Capitolio: (202) 224-3121