Violentas protestas sacuden a Bosnia-Herzegovina mientras el FMI presiona al gobierno con "reformas" y ajustes presupuestales

14 de febrero de 2014

14 de febrero de 2014 — Desde el martes 4 de febrero estallaron protestas violentas de miles de trabajadores no pagados en Tuzla en el norte de Bosnia-Herzegovina, las cuales se extendieron luego a otras ciudades. El gobierno de Tuzla tuvo que renunciar ante las demandas de los manifestantes. Los enfrentamientos se iniciaron en el centro de Tuzla y todavía el viernes 7 se mantenían en la calle. Los manifestantes en Mostar, la quinta ciudad por su tamaño en Bosnia-Herzegovina, le prendieron fuego al edificio de gobierno de la ciudad. También han sido incendiados los edificios del gobierno en Sarajevo y Zenica.

Las protestas en Tuzla estallaron a raíz de una disputa no resuelta en torno a cuatro compañías anteriormente propiedad del Estado, que fueron privatizadas y después se declararon en bancarrota. Miles de personas se congregaron en otras cuatro ciudades en solidaridad con Tuzla, aunque también para protestar por la tasa de desempleo de casi un 40%; los manifestantes acusaron a los políticos de ser indiferentes a las necesidades de los ciudadanos. Las cuatro compañías privatizadas, entre ellas fábricas de muebles y detergente, empleaban a la mayor parte de la población de Tuzla. Después de que fueron privatizadas, los contratos obligaban a los nuevos propietarios a invertir en las compañías y hacer que fueran redituables; en vez de esto los propietarios vendieron los activos, dejaron de pagar los salarios y presentaron una solicitud de quiebra entre el 2000 y 2008.

El gobierno nacional de Bosnia-Herzegovina está bajo la dictadura del FMI. Zivko Budimir, Presidente de la Federación de Bosnia y Herzegovina, una de las dos regiones que componen la República de Bosnia y Herzegovina, despidió al Ministro de Finanzas de la Federación, Ante Krajina, el 3 de enero, luego de lo cual Ruben Atoyan, jefe de la misión del FMI anunció la suspensión de la junta directiva de los acreedores, programada para el 22 de enero, porque la carta de intención en donde se enumeraban todas las reformas que debía llevar a cabo la República de Bosnia y Herzegovina, no contaba con la firma del Ministro de Finanzas. Esta es la segunda vez que se pospone desde diciembre, cuando el FMI pospuso la entrega de nuevos fondos debido a que el parlamento nacional no aprobó el presupuesto del 2014.

El presupuesto del 2014, prácticamente dictado por el FMI, se impuso después, luego que los diputados de la oposición abandonaron el pleno en protesta, ante lo que ellos llamaron propuestas poco claras que presionaban para que se aprobaran en una sesión de emergencia del parlamento. El FMI exige que el déficit consolidado del presupuesto del gobierno tiene que lograr el objetivo del 2% para el 2014. Se calcularon los ingresos del presupuesto en 1,620 millones de marcos bosnios y los gastos en 1,530 millones de marcos (un marco bosnio = $0.69 dólares). Los pagos de la deuda suman casi 490 millones. Los préstamos a largo plazo, incluyendo los fondos del FMI, fueron de 245 millones y los préstamos a corto plazo de 45 millones.

Los sindicatos de los trabajadores del sector público, incluyendo los maestros y la policía, mantienen protestas desde diciembre afuera del parlamento exigiendo un aumento salarial del 5%. El gobierno redujo los salarios de los empleados públicos el año pasado.