Memorando de expertos del Club Izborsk: ¡Salvemos a Ucrania! (texto completo del ruso)

14 de febrero de 2014
Memorando de expertos del Club Izborsk:
¡Salvemos a Ucrania! Las últimas tendencias en la correlación de fuerzas en torno a Ucrania

14 de enero de 2014 – Enseguida reproducimos la traducción al español tomada de la versión al inglés elaborada por Rachel Douglas de EIR, directamente del original ruso.

Nosotros, expertos y científicos reunidos en el Club Izborsk, hacemos un llamado a los ciudadanos de Rusia, a los cuerpos legislativo y ejecutivo de la Federación Rusa y a la ciudadanía de Ucrania, expresando nuestra preocupación y alarman ante el curso de los acontecimientos en Kiev y otras ciudades ucranianas.

En nuestra perspectiva, la situación está llegando a sus límites, más allá de los cuales existe el peligro de que Ucrania se vuelva fascista.

Las últimas acciones del Presidente Yanukóvich, los del "trio de la oposición" y de Occidente mismo (EUA y la UE), definen claramente un curso hacia la transformación de Ucrania de un Estado no alineada, neutral y no nuclear a ser un "punto de conflicto' para Europa y el mundo entero, y una cuna de inestabilidad y caos en la frontera con Rusia.

El Presidente Yanukóvich, mediante una serie de concesiones a la oposición y al negarse a emplear las opciones legales válidas de que dispone para resolver la crisis, está creando las condiciones para que se apodere ilegalmente del poder una coalición de fuerzas políticas que no representan los intereses de la mayoría del pueblo de Ucrania. El está llevando a cabo esta política bajo presión de sus "socios en Occidente" y en completa correspondencia con las "recomendaciones" de los asesores estadounidenses que trabajan permanentemente como parte de su comitiva. Mientras tanto, las "grabaciones" de la conversación telefónica entre la Subsecretaria de Estado de EU, Victoria Nuland y el embajador de EU en Kiev, Geoffrey Pyatt, han revelado una rica gama de matices en la política estadounidense hacia Ucrania. Entre éstas, señalamos los siguientes elementos:

1. Washington, actuando a través de su embajada y de personalidades europeas de alto nivel, está detrás de todos los movimientos de la oposición y del fenómeno mismo del "Maidan". El objetivo e este "juego" político, en los últimos años y en particular durante la organización del mismo Maidan, es transformar Ucrania en un Estado antirruso. Esto no se puede ver de otra manera que no sea una agresión de civilizaciones por parte de Occidente, encabezado por EUA, en contra de Rusia.

2. Los EUA tiene algunos desacuerdos con la UE, en especial con Alemania, en relación a la futura promoción a la más alta posición ya sea de Klitschko (la opción de la UE) o Yatsenyuk, quienes serían reemplazados después por Tymoshenko una vez que salga de la cárcel. Al mismo tiempo, Washington desprecia los esfuerzos de Bruselas y Berlín por jugar un papel independiente en Kiev. Pero sus objetivos principales coinciden.

3. Lo que más le preocupa a Washington es que Moscú, que tiene enormes reservas entre la población ucraniana, despierte de repente y se vuelva más activo, destruyendo el plan casi ya terminado para establecer un gobierno totalmente antirruso, llegando incluso hasta la utilización amplia de los seguidores fascistoides de Bandera.

4. El grupo dirigente en EU a cargo de la Operación Ucrania está compuesto de operativos de inteligencia y diplomáticos de alto nivel, quienes están jalando hábilmente a estas "acciones" a altos dirigentes políticos, entre ellos congresistas de ambos partidos, al Vicepresidente Biden e incluso al Presidente Obama. Vemos así una estrategia estadounidense consolidada, que no va a cambiar de ninguna mana sin que haya una activa contra-reacción de Rusia

El escenario inmediato de los cambios políticos

Se ha planeado que la transferencia final del poder en Kiv se lleve a cabo, más probablemente, siguiendo el modelo siguiente que se basa en el derrocamiento del gobierno actual. El Presidente Yanukóvich y el "trío" de la oposición con "mediación de Occidente" entrarían en "diálogo" y bajo el disfraz de concesiones mutuas, orquestadas por los EUA, establecerían una "mesa redonda" para formar un gobierno de coalición tecnócrata durante cuatro a seis meses antes de convocar a elecciones anticipadas, probablemente tanto parlamentarias como presidenciales. Paralelamente, EUA, a través de la oposición promoverían como "solución" el retorno a "una constitución modelada en la del 2004".

Este escenario presupone que un gran parte de parlamentarios y funcionarios gubernamentales (incluyendo agencias encargadas de aplicar la ley) van a empezar a pasarse al campo de la "oposición" al verlos como futuros ganadores y "amos" del país. Esta situación permite el control de todo el "proceso electoral" para los propósitos deseados antirrusos y antieslavos. Sí, mediante alguna convergencia de circunstancias, fracasa en las elecciones la "oposición" pro estadounidense, entonces la Maidan, mantenida en un estado letárgico, se reviviría de nuevo. El poder judicial estaría de lado de la oposición y las elecciones se declararían inválidas de nuevo. Como resultado, Yanukóvich sería removido de la Presidencia ya sea mediante otro ciclo electoral o a la fuerza por decisión de la nueva Rada Suprema. Tampoco se debe excluir que él responda a las advertencias de EUA y renuncie en las próximas semanas, antes de que ocurran los acontecimientos pronosticados anteriormente.

En el proceso de estos cambios en los próximos 4 a 6 meses, Yulia Tymoshenko sería liberada y finalmente se apoderaría del liderato de Ucrania, sobre la plataforma de nacionalismo radical de Tyahnbok y otros grupos derechistas fascistas. Un cambio ideológico de este tipo es igualmente ventajoso para EUA y la UE, en tanto que sea una manera de formar un Estado antirruso en la frontera de la Federación Rusa, así como también de desbaratar cualquier proceso de integración integral en la antigua zona soviética. Durante ese período, EUA, más probablemente a través del FMI, le daría al gobierno de transición, o a un nuevo régimen plenamente establecido de la actual "oposición", algo así como $12 mil millones para cubrir pagos en el presupuesto social y evitar levantamientos sociales. Esto haría posible consolidar el éxito de las fascistas Maidan en las elecciones. El nuevo régimen no dejará de aplicar una variedad de juicios anticorrupción publicitados en contra del grupo de Yanukóvich, diciendo que supuestamente actuaba bajo la tutela de Moscú, promoviendo des ese modo la animadversión ideológica hacia Rusia de parte de la población y abriéndole la puerta también a una nueva división de las grandes propiedades en Ucrania.

Consecuencias de un golpe de Estado para los intereses estratégicos de Rusia

El establecimiento, para fines del 2014, de un nuevo régimen político e ideológico en Ucrania, presidido a sea por Tymoshenko o Klitschko, sin lugar a dudas estaría basado en una ideología nacionalista extrema, como el único mecanismo disponible para suprimir las tensiones sociales. En este contexto, son previsibles las siguientes decisiones que afectan directamente los intereses estratégicos de la Federación Rusa.

— Rechazo de la presencia de la Fuerzas Armadas Rusas en Crimea, incluso en Sebastopol como la base de la Flota del Mar Negro de la Federación Rusa. Se fijaría un plazo de 6 a 10 meses, lo que es insuficiente para una reubicación ordenada de las instalaciones militares a territorio ruso cerca de Novorossiysk.

— Purgas de fuerzas a favor de Rusia en el este y el sur de Ucrania, lo que conduciría a una ola de refugiados a la Federación Rusa.

— Destrucción de las capacidades manufactureras que realizan trabajos por contrato para el complejo militar-industrial ruso, en las ciudades de Kiev, Dneprotetrovsk, Kharkov y otras ciudades de Ucrania.

— Intensificación de la ucranización de la población en el banco izquierdo del Dnieper.

— Expansión de la asociación de Ucrania con la OTAN y la aparición de bases de EUA y la OTAN en Ucrania, entre ellas en Crimea.

— Establecimiento de bases de entrenamiento de terroristas en el este de Ucrania, quienes empezarían a operar tanto en el Cáucaso como en la cuenca del Volga, y posiblemente también en Siberia.

— Extensión de las técnicas de la "Euromaidan" a ciudades importantes de Rusia, especialmente en territorios con componentes étnicos definidos de la Federación Rusa.

— Expulsión de la Iglesia Ortodoxa Rusa de Ucrania, acompañada de la confiscación forzada de las iglesias y los monasterios, lo que daría como resultado una disminución de la autoridad tanto de la Iglesia Ortodoxa Rusa como de la rama ejecutiva del gobierno dentro de la sociedad rusa.

— Operaciones de persecución en contra de Gazprom, Rosneft y sus ejecutivos, en donde el nuevo gobierno ucraniano también entablaría demandas en contra de Rusia en tribunales internacionales patrocinados por Occidente bajo diversos pretextos.

¿Qué ha de hacer Rusia?

Consideramos que la situación que se está gestando en Ucrania es catastrófica para el futuro de Rusia y toda la región posterior a la era soviética. En conexión con esto, el grupo de expertos del Club Izborsk propone que el liderato político de Rusia tome una serie de acciones, con el propósito de mantener la crisis ucraniana dentro del marco del derecho internacional. Esto significa:

— Una evaluación ideológica oficial del golpe sigiloso que lo califique de fascista y nazi, que viola los derechos de tos los pueblos y grupos étnicos que viven en Ucrania.

— Un llamado a los pueblos de Rusia y Ucrania a resistir con toda su fuerza la plaga fascista que está tomando el poder en Kiev, e incorporar a amplias capas de la población al proceso político.

— Ayuda social y económica directa a todas las regiones del sur y este de Ucrania, mediante el lanzamiento de programas bilaterales y el mantenimiento de precios bajos del gas para los clientes ucranianos, a la vez que se retiene la entrega de préstamos directos adicionales al gobierno de Ucrania;

— Un llamado a todos los ciudadanos rusos para que se pongan en contacto con sus familiares y amigos en Ucrania, para movilizarlos a que se unan a un proceso político abierto en contra del Maidan, que está llevando a una futura guerra fratricida;

— El establecimiento en todas las principales ciudades de la Federación Rusa de fondos públicos para "La batalla por Ucrania", y fondos de ayuda financiera voluntaria, así como también, en base a esto, de grupos que organicen en las regiones de Ucrania que están a favor de Rusia.

— Sostener eventos conjuntos para las poblaciones rusas y ucranianas, tanto en zonas fronterizas como entre empresarios y directores de fábricas por sectores industriales;

— Lanzar una campaña amplia en la televisión nacional para apoyar a la población ucraniana y denunciar el contenido fascista del golpe de Estado en proceso, así como también sobre las consecuencias económicas adversas para Ucrania, especialmente para las regiones del sur y del este;

— Una declaración abierta a la comunidad mundial, de que es inaceptable para Rusia la creación de un Estado fascista antisemita cerca a nuestras fronteras, así como hacer tales declaraciones en la ONU y otras organizaciones internacionales;

— Que el Gobierno de la Federación Rusa apele, bajo el Artículo 6 del Memorando de Budapest sobre la Soberanía de Ucrania, del 5 de diciembre de 1994, que sigue vigente, a los gobiernos de de Ucrania, Estados Unidos y Gran Bretaña, con una protesta firme en contra de la interferencia de EUA en los asuntos internos de Ucrania, y exigiendo la convocatoria de una conferencia de las partes de acuerdo con el Memorando de Budapest en conexión con la situación que involucra la agresión política y medidas de "coerción económica diseñadas a subordinar a sus propios intereses, el ejercicio de los derechos inherentes de Ucrania de su propia soberanía";

— En caso de que una de las partes se niegue a tomar parte en tal conferencia, se debe declarar que el Memorando en cuestión es temporalmente inválido, y Rusia entraría en pláticas directas con Washington, citando situaciones como la Crisis del Caribe [la crisis de los misiles cubanos] de 1962 como un precedente de los actuales acontecimientos en Ucrania, proponiéndole a Estados Unidos entablar negociaciones directas para desarrollar un seguimiento conjunto del proceso político y elecciones en Ucrania, así como también una mediación conjunta para la resolución de la crisis política en marcha.

— Una propuesta a la República Popular de China y otros países del BRIC para que elaboren planes de ayuda económica para Ucrania y trabajos conjuntos en toda la zona postsoviética, con el fin de frenar cualquier intento de hegemonía de EUA.

Solo dichas acciones por parte del Estado ruso y las fuerzas cuerdas de la comunidad rusa e internacional, junto con los cuerpos ejecutivos de nuestros dos países, pueden estabilizar la situación económica y social en Ucrania y evitar una catástrofe social y política en ese país.